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lunes, 20 de abril de 2015

La Interferencia de la Mente



Bankei afirma: "Aquí sólo conocemos un milagro, y es que, cuando tengo hambre, como, y cuando tengo sueño, duermo. Sólo eso".  No se trata de un gran milagro.

Tu mente dirá: "¿Qué clase de milagro es ése?". No es algo por lo que estar orgulloso". Pero te digo que lo que dijo Bankei es la verdad.

Dice: "Cuando tengo hambre, como". ¿Es eso tan difícil que se puede decir que es un milagro? Yo digo que para ti lo es; para la mente no interferir es la más difícil de las cosas. Cuando sientes hambre, la mente dice: "No, hoy es un día de observancia religiosa y estoy ayunando". Cuando no tienes hambre, la mente dice: "Come, porque ésta es la hora a la que comes siempre". Y cuando el estómago está demasiado lleno, la mente dice: "Sigue comiendo, la comida está deliciosa". Tu mente interfiere.

¿Qué es lo que dice Bankei?: "Mi mente ya no interfiere. Cuando tengo hambre, como, cuando no tengo hambre, no como". El comer se ha convertido en algo espontáneo, la mente ya no interfiere continuamente. "Cuando tengo sueño, duermo". No, tú no haces eso. Te vas a dormir como si se tratara de un ritual, no cuando tienes sueño.

Bankei dice: "Fluyo con la naturaleza; sea lo que fuere que sienta todo mi ser, lo hago". No hay una mente fragmentaria que manipule, la manipulación es el problema. Tú sigues manipulando y esa perturbación, esa interferencia, esa manipulación de la mente es el problema".


Extracto “Un pájaro al viento. La sabiduría del zen” – Osho 

domingo, 1 de febrero de 2015

Vivir Plenamente


"Si en el momento de la muerte, la muerte te pregunta: "¿Te gustaría vivir una vez más tu vida, la vida que has vivido?". ¿Cuál piensas que sería tu respuesta? Yo no creo que ningún hombre inteligente estaría listo para vivir la misma tragedia otra vez. Exactamente la misma mujer, el mismo marido, exactamente el mismo drama, los mismos diálogos.

Pero un hombre que ha vivido la vida no como una miseria sino como una exploración de nuevas experiencias, siempre moviéndose, siempre yendo hacia arriba, siempre buscando algo mejor, siempre creándose a sí mismo, siempre destruyendo lo que en él es basura y sacando lo mejor.... tal vez ese hombre diga: "Bueno, una vez más entonces, no hay nada malo en esto".

Pero sólo un hombre que ha vivido realmente de manera intensa y total, que no ha sido tibio, que ha quemado la antorcha de su vida por ambos extremos, estará listo para atravesar la vida nuevamente. Porque sabe que puede cambiar todo lo que ha sido, puede encontrar nuevos espacios, puede encontrar nuevas montañas para subir, puede encontrar nuevas estrellas a las cuales llegar, puede confiar en sí mismo. Sabe de su valentía, y sabe que vivir peligrosamente es el único modo de vivir....

Si deseas cambiar, entonces no lo pospongas para mañana. Desde este mismo momento comienza a explorar y recuerda no ser repetitivo. Busca siempre algo nuevo, busca algo fresco, porque no hay realmente ninguna otra meta excepto el viaje, entonces has de él lo máximo. Hazlo tan hermoso como sea posible, tan encantado, tan creativo como tengas la capacidad de hacerlo. Y tienes infinita capacidad, simplemente está adormecida. Aprende a ser un buscador de lo imposible, un escalador de montañas, un viajero de los caminos por los que nunca ha viajado nadie y tal vez nadie viajará. Sólo esta novedad, esta juventud puede ser llamada verdaderamente vivir. De otro modo estás simplemente vegetando.

Para ser un hombre se necesita tener valentía, porque ser un hombre significa una continua superación, una trascendencia cada día. Allí donde te deje la puesta del sol, no debería encontrarte la salida del sol y donde te deje la salida del sol no debería encontrarte la puesta del sol.

Sé un viajero del alma, un viajero de las profundidades mayores de la conciencia".

- Osho

miércoles, 28 de enero de 2015

Mantén los Ojos Abiertos


"El Monje Zuigan solía empezar cada día diciéndose a sí mismo en voz alta: Maestro, ¿estás ahí?
Y se contestaba: -Sí, señor; aquí estoy.
Y entonces decía: -¡Mantén los ojos abiertos!
A lo que se replicaba: -Sí, señor; lo haré.

Luego seguía: -Ahora, presta atención al exterior y no dejes que te engañen.
Y se contestaba: -¡Oh! ¡No, señor! No lo haré, no lo haré.

La meditación no puede ser parcial; debería ser un esfuerzo continuo. A cada momento has de estar alerta, ser consciente, meditativo. Pero la mente utiliza un truco: meditas por la mañana y luego te olvidas; o rezas en el templo y luego te olvidas. Entonces regresas al mundo completamente inconsciente, sin meditación alguna, como si fueras un sonámbulo. Este esfuerzo fragmentado no vale mucho. ¿Cómo puedes meditar durante una hora si has estado en un estado no meditativo durante las otras veintitres horas del día? Es imposible. Es imposible volverte, de súbito, meditativo durante una hora. Simplemente te engañas a ti mismo.

La conciencia es un continuo, es como un río fluyendo constantemente. Si eres meditativo durante todo el día, a cada instante… solamente cuando seas meditativo durante todo el día, podrás florecer. Lo primero es eso.

Esta anécdota zen parece absurda pero está preñada de significado. El maestro, el monje, solía preguntarse a sí mismo invocando su propio nombre. Eso es lo que significa "meditación": llamarte a ti mismo. Decía: "¿Estás ahí?" y se replicaba a sí mismo: "Estoy aquí". Eso es un esfuerzo, un esfuerzo cumbre, por mantenerte alerta. Puedes utilizarlo, te será de gran ayuda. De repente, caminando por la calle, puedes llamarte por tu propio nombre: "¿Estás ahí?" De repente, dejas de pensar y has de contestar: "Sí, estoy aquí". Eso te centra. Cuando el pensar se detiene, estás en meditación, alerta.

Este llamarse a uno mismo es una técnica. Al irte a dormir, al apagar la luz por la noche, pregúntate de improviso a ti mismo: "¿Estás ahí?". Y en esa oscuridad, al aparecer la atención, te conviertes en una llama y desde dentro contestas: "Sí, estoy aquí".

Y luego este monje solía decir: "¡Mantén los ojos abiertos!". Sé sincero, sé auténtico, no juegues ese juego. Él solía decirse a sí mismo: "¡Mantén los ojos abiertos!" y se replicaba: "Sí, me esforzaré todo lo que pueda".

Toda nuestra vida es un perder el tiempo. Y lo puedes hacer porque no eres consciente de cómo desperdicias tu tiempo, de cómo desperdicias tu energía. No eres consciente de cómo desperdicias la vida. Está yéndose por el desagüe. Todo se va por el desagüe. Únicamente cuando la muerte se presenta, te vuelves consciente, alerta. ¿Qué has estado haciendo hasta ahora? ¿Qué he hecho con mi vida? He perdido una gran oportunidad. ¿Qué hacía por ahí perdiendo el tiempo? No estaba en mis cabales. Nunca me paré a reflexionar sobre lo que estaba haciendo.

La vida no está sólo para deambular por ella; está para que alcances un cierto punto en tu profundo interior. La vida no se encuentra en la superficie, en la circunferencia; está en el centro. Y aún no has alcanzado ese centro. ¡Mantén los ojos abiertos! ¡Ya has desperdiciado suficiente tiempo! Mantente atento y date cuenta de lo que estás haciendo. Y, ¿qué estás haciendo? ¿Buscas ganar dinero? Al final, en último término no sirve de nada. Es otro juego, el juego del dinero. Tienes más que los demás; te sientes bien. Los demás tienen más que tú; te sientes mal. Es un juego. Pero, ¿qué significado tiene? ¿Qué ganas jugando? Aunque tuvieras todo el dinero del mundo, en el momento de tu muerte morirás como un mendigo. De modo que todo el dinero del mundo no puede hacerte rico. Los juegos no pueden hacerte rico. ¡Abre los ojos!

Unos buscan poder, prestigio; otros buscan sexo; otros buscan otras cosas. Todo es un juego. A menos que contactes con el centro de tu ser, todo es un juego. Superficialmente sólo existen juegos; en la superficie solamente hay olas y en esas olas tan sólo sufrirás e irás a la deriva. No podrás anclarte en tu yo. Por eso él tenía que decir: "¡Mantén los ojos abiertos!". Estaba diciendo: "No juegues juegos. Ya es suficiente, ya has jugado suficiente. Deja de hacer el tonto. Utiliza la vida para anclarte, utiliza la vida para enraizarte, utiliza la vida como una oportunidad para alcanzar a Dios. Estás sentado fuera del templo, sentado en los escalones, jugando, y lo supremo está aguardándote justo detrás de ti. Llama y las puertas se te abrirán…". Pero no tienes tiempo si no es para jugar.

"¡Mantén los ojos abiertos!", significa: recuerda lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. Aunque triunfes ¿qué es lo que alcanzarás? Ésta es la palabra: siempre que un hombre triunfa en esos estúpidos juegos, se da cuenta por primera vez de que todos ellos han sido un sinsentido. Solamente aquellos que nunca tienen éxito continúan jugando el juego. Aquellos que triunfan, de súbito se vuelven conscientes de que no han obtenido nada. Pregunta a un Alejandro, pregunta a un Napoleón, qué han alcanzado.
Se dice de Alejandro que antes de morir les dijo a sus hombres: -Cuando paseéis mi cadáver por las calles dejad que mis dos manos se vean colgando. No las cubráis.
Eso era algo extraño, nadie era llevado de esa forma. La gente de su corte no pudo comprenderle y por eso le preguntó: -¿Qué quieres decir? Eso no es lo acostumbrado. Se suele tapar todo el cuerpo… ¿Por qué quieres que tus dos manos sobresalgan?
 Alejandro les replicó: -Quiero que se sepa que he muerto con las manos vacías. Todo el mundo ha de verlo; nadie debería tratar de ser otro Alejandro. He ganado mucho y no obstante no he ganado nada. Mi reino es grande, pero todavía soy pobre".

Por: Osho

miércoles, 21 de enero de 2015

Las Tormentas son Necesarias


En aquel tiempo Dios vivía en la tierra. Un día se le acercó un hombre, un viejo granjero, y le dijo : - Mira, puede que seas Dios y que hayas creado el mundo, pero tengo que decirte una cosa: no eres un granjero. No conoces ni el ABC de llevar una granja. Tienes algo que aprender.

—¿Qué me aconsejas? —dijo Dios.

—Dame un año de tiempo y durante ese período deja que haga las cosas a mi manera para ver qué pasa. ¡La pobreza será barrida de la faz de la tierra!

Dios aceptó: concedió un año al granjero. Naturalmente éste pidió las mejores condiciones: nada de tormentas ni vientos fuertes, ningún peligro para la cosecha. Todo era cómodo, agradable, y él se sentía muy feliz. ¡El trigo crecía tanto! Cuando quería sol, tenía sol; cuando quería lluvia, tenía lluvia, toda la que quería. Aquel año todo era correcto, matemáticamente correcto. Pero cuando se cosechó, no había nada dentro del trigo.

El granjero estaba sorprendido. Y preguntó a Dios: —¿Qué ha pasado? ¿Qué ha fallado?

—Como no había desafíos —dijo Dios—, como no había conflicto ni fricción, como evitaste todo lo malo, el trigo permaneció impotente. Es imprescindible luchar un poco. Las tormentas son necesarias, los rayos y truenos son necesarios. Ellos agitan el alma dentro del trigo.

Esta parábola es de inmenso valor. Si sólo eres feliz y feliz y feliz, la felicidad perderá todo su sentido. Será como si alguien escribiera con tiza blanca en una pared blanca. Nadie será capaz de leerlo. Tienes que escribir en una pizarra negra, entonces se puede leer.

La noche es tan necesaria como el día. Y los días de tristeza son tan esenciales como los días alegres. A esto es a lo que yo llamo comprensión. Una vez que lo entiendes, te relajas; y en esa relajación está la rendición. Dices: «Que se haga tu voluntad». Dices: «Haz lo que te parezca correcto. Si hoy hacen falta nubes, dame nubes. No me escuches, mi comprensión es limitada. ¿Qué sé yo de la vida y sus secretos? ¡No me escuches! Sigue haciendo tu voluntad». Y, poco a poco, cuanto más veas el ritmo de la vida, el ritmo de la dualidad, el ritmo de la polaridad, dejas de preguntar, dejas de elegir.

Éste es el secreto. Vive con este secreto y ve su belleza. Vive con este secreto y de repente te quedarás sorprendido: ¡Qué grandes son las bendiciones de la vida! ¡Cuánto se te está dando a cada momento!".

Por Osho

lunes, 19 de enero de 2015

Cómo Ayudar a Crear un Mundo Mejor






 Cómo Ayudar a Crear un Mundo Mejor 
Historia para Reflexionar 


Video 

          





Por Osho

sábado, 17 de enero de 2015

No te Preocupes de lo que Hacen los Demas



"Sea lo que sea aquello con lo que te encuentres, primero intenta hallar las causas en tu interior. No te preocupes acerca de por qué los demás son egoístas. Deja que lo sean si así es. Ya soportan suficientes castigos a causa de sus egos; no has de preocuparte por ello.

Siempre que ves que alguien es egoísta, vuélvete inmediatamente hacia ti mismo, cierra los ojos e intenta descubrir la causa en ti. Eso te ayudará. Si descubres una causa en ti mismo, podrás soltarla, podrás transformarla. Y si llegas a desembarazarte del ego, de repente te sentirás inmensamente dichoso.

¿Para qué preocuparse de lo que hacen los demás? Piensa en ti. Sé un poco más interesado. Estás intentando ser demasiado desprendido, demasiado altruista. Sé un poco más interesado. Piensa en tu propio ser y en cómo desperdicias tu vida.

Aquello con lo que te cruzas, sea lo que sea, es muy probable que acabes descubriendo que oculto en las profundidades de tu ser resulta ser tu problema.

Considéralo de esa manera. Siempre que te enfadas no es porque los demás han creado cólera en ti. Ya estaba allí; debe haber permanecido en un estado latente. Los demás sólo pueden provocar lo que ya está ahí. Sus insultos no pueden provocar cólera en ti. Si no está ahí, los insultos no pueden crearla. Los insultos sólo pueden hacer que salga lo que ya está ahí. La cólera no ha sido creada por nadie más; está o no está. Y si nadie es responsable de esa cólera, entonces empezarás intentando hallar alguna excusa.

He visto a gente muy enfadada con sus zapatos, tirándolos con rabia. He visto a gente enfadada con puertas, dando portazos con rabia. ¿Qué te ha hecho la puerta? ¿Qué puede hacerte un zapato? Pero no puedes hallar objetos humanos. Nadie te ha insultado, nadie se ha convertido en excusa para ti, y resulta que hierves de rabia. Ya estás a punto de explotar... cualquier cosa te disparará.

Todo aquello que ves en los demás es más o menos una proyección de tu propia mente. Ésa es la actitud religiosa básica. Si crees que proviene de los demás, entonces estás adoptando la actitud política. Por eso un político no hace más que cambiar a los demás: se necesita una revolución en la sociedad, pero no en él. Hay que cambiar el mundo. Sólo entonces podrá vivir en paz.

El político nunca puede vivir en paz. Es imposible. El mundo no va a cambiar. No es tan fácil. Tu vida es corta, y el mundo ha seguido siendo el mismo y va a ser casi igual. Sólo tú cambias, porque sólo tú puedes devenir consciente.

La revolución es la consciencia. La consciencia es transformación. Así que vuélvete consciente interiormente".


Por Osho

miércoles, 14 de enero de 2015

El Joven Samurai - Cuento


Había en el antiguo Japón feudal un maestro Zen que era conocido por su sabiduría y por la grandeza de su alma.  Su nombre era Hakuin.
Un joven y poderoso samurai –acosado en su interior por los interrogantes sobre el más allá- se presentó ante Hakuin y le preguntó: - Maestro, ¿existen el infierno y el paraíso?
Hakuin le miró a los ojos y no le respondió.  Era conocido su convencimiento de que las palabras a menudo velan más de lo que desvelan.
- ¿Quién eres tú?- preguntó el Maestro.
- Soy un samurai, que está al servicio de su Shogun y que ha hecho de la guerra, externa e interna, un modo de vida.
- ¡Tú, un guerrero! – exclamó Hakuin.  Pero mírate bien ¿qué señor va a querer tenerte a su servicio? Si pareces un mendigo, un hombre débil y desaliñado que ni impone respeto ni probablemente lo merezca.
La cólera se apoderó del samurai.  Aferró su sable y lo desenvainó.
Hakuin continuó, sin inmutarse lo más mínimo y con un cierto aire de burla en el tono de su voz:  - Ah, ¡pero si incluso tienes un sable!  Aunque probablemente debes ser demasiado torpe como para cortarme la cabeza con él.  Ve con cuidado, no vaya a ser que te cortes y te hagas daño.
Fuera de sí, el samurai levantó su katana dispuesto a decapitar al maestro.
Cuando la afilada hoja ya se acercaba al cuello de Hakuin, éste dijo con voz firme y rotunda: - Aquí, amigo mío, se abren las puertas del infierno.Con esta espada, esta ira, este ego, así se abre la puerta.
Esto es algo que un guerrero puede entender. Y el samurai comprendió de inmediato: ésta es la puerta. Volvió a envainar su sable y se inclinó ante el maestro en muestra de respeto y admiración.
-Y aquí se abren las puertas del paraíso- sentenció Hakuin con una leve sonrisa dibujada en el rostro.
El infierno y el cielo están dentro de ti, ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas inconscientemente, allí está la puerta del infierno; cuando estás alerta y consciente, allí está la puerta del cielo”.
Cuento Zen
Reflexión: “El cielo y el infierno no son geográficos, son psicológicos. El cielo y el infierno no están al final de tu vida, están aquí y ahora. La puerta se abre a cada momento; a cada momento transitas entre el cielo y el infierno. Es algo que ocurre de momento a momento, es urgente; en un momento puedes pasar del infierno al cielo, del cielo al infierno. El infierno y el cielo están dentro de ti. Las puertas están muy cerca una de otra: con la mano derecha puedes abrir una y con la izquierda puedes abrir la otra. Con un cambio mental, todo tu ser se transforma: del cielo al infierno y del infierno al cielo. Cuando actúas inconscientemente, sin conciencia, estás en un infierno; cuando eres consciente, cuando actúas con plena conciencia, estás en el cielo”.  - Osho

lunes, 12 de enero de 2015

No Tengas Miedo al Rechazo



"Primero necesitas darte cuenta de que cuando alguien te rechaza, en realidad no te está rechazando a ti, simplemente te está diciendo que no encaja contigo. Puede que incluso le gustes, pero, en cierto modo, hay energías que no encajan.

Así que ningún rechazo es personal, ni ninguna aceptación es personal, en lo más profundo son fenómenos energéticos. Si alguien se enamora de ti y te acepta profundamente, no significa que te haya aceptado o que tú lo hayas aceptado a él. Simplemente significa que esas dos energías se están encontrando a un nivel más profundo y que tú solamente eres un instrumento.

En ocasiones, las energías no encajan, y no hay nada que puedas hacer, no puedes obligarlas a encontrarse. Pero desde la niñez se nos ha enseñado que cualquier rechazo es algo personal y que la aceptación también lo es, pero sólo son fenómenos energéticos.


Así que no tengas miedo al rechazo."

Por:  Osho 

jueves, 8 de enero de 2015

Cambia tu Vida


"Intenta comprender por qué eres desdichado. Muchas personas vienen a mí y me cuentan que son desdichadas y quieren que les enseñe a meditar. Yo digo que lo primero es comprender por qué se es desdichado. Si no eliminas esas causas básicas de tu infelicidad, podrás meditar, pero no te ayudará mucho, porque las causas básicas seguirán ahí.

Una mujer podría haber sido una bailarina fantástica y está en una oficina, fichando. No le queda tiempo para el baile. Alguien podría haber disfrutado bailando bajo las estrellas, pero ahora se dedica a engrosar su cuenta bancaria. Y estas personas dicen que son infelices: «Enséñame una forma de meditación que pueda seguir». Puedo enseñarla, pero ¿qué conseguirá con esa meditación? ¿De qué servirá? Seguirán siendo las mismas personas, acumulando dinero, compitiendo en el mercado. La meditación puede ayudarlas a estar un poco más relajadas para que hagan esas tonterías incluso mejor.

Puedes repetir un mantra, puedes hacer cierto tipo de meditación; puede ayudarte un poquito en esto o aquello, pero sólo puede ayudarte a seguir siendo lo que eres. No es una transformación.

Por tanto, mi propuesta es para los realmente osados, para los temerarios que están dispuestos a cambiar su forma de vida, que están dispuestos a jugárselo todo porque en realidad no hay nada que jugarse: sólo su felicidad, su infelicidad. Pero la gente se aferra incluso a eso.

¿Qué más tienes que poner en juego? Sólo tu infelicidad. El único placer que tienes es hablar de ella. Fíjate en la gente cuando habla de su infelicidad, lo contentos que se ponen. Pagan por eso; van a los psicoanalistas para hablar sobre su infelicidad y pagan por ello. Alguien los escucha con atención, y ellos encantados.
La gente no para de hablar de su infelicidad, incluso exageran, la adornan, para que parezca mayor. La hacen parecer mayor de lo que es en la realidad. ¿Por qué? No tienes nada que jugarte excepto tu infelicidad, pero la gente se aferra a lo conocido, a lo familiar. Lo único que han conocido es la infelicidad; es su vida. No tienen nada que perder, pero tienen miedo de perderlo.

Tal y como yo lo veo, la felicidad es lo primero, la alegría es lo primero. Una actitud festiva es lo primero, una filosofía de afirmación de la vida. ¡Disfruta! Si no disfrutas con tu trabajo, cambia de trabajo. No esperes, porque esperando malgastarás tu vida. ¿Qué, a quién estás esperando?

Si comprendes que eres desgraciado siguiendo cierta forma de vida, y todas las viejas tradiciones dicen que tú estás equivocado, lo que yo digo es que lo equivocado es esa forma de vida. Intenta comprender la diferencia. Tú no estás equivocado; lo equivocado es tu forma de vida, la manera de vivir que has aprendido. Las motivaciones que has aprendido y aceptado como tuyas no son tuyas; no cumplen tu destino. Van contra tus principios, van contra tu elemento.

Recuérdalo: Tienes que decidir por ti mismo, tienes que tomar tu propia vida en tus manos. En otro caso, la vida llamará a tu puerta y tú no estarás allí; siempre estarás en otra parte.

Si ibas a ser bailarín, la vida sale de esa puerta porque la vida piensa que ya deberías ser bailarín. Llama a esa puerta, pero tú no estás: eres banquero. ¿Cómo iba a saber la vida que serías banquero? La vida llega a ti de la forma que tu naturaleza quería que fueras; solamente conoce la dirección, pero nunca te encuentra allí, porque estás en otra parte, ocultándote tras la máscara de otro, con el atuendo de otro, con el nombre de otro. La existencia sigue buscándote. Conoce tu nombre, pero tú has olvidado ese nombre. Conoce tu dirección, pero tú nunca has vivido en esa dirección. Te has dejado distraer por el mundo.

Tu destino sólo puede encontrarte de una manera: cuando floreces interiormente, como la existencia quería que fueses. A menos que encuentres tu espontaneidad, a menos que encuentres tu elemento, no puedes ser feliz. Y si no puedes ser feliz, no puedes ser meditativo.

¿Por qué surge en la mente de las personas la idea de que la meditación da la felicidad? En realidad, siempre que han encontrado a alguien feliz han encontrado una mente meditativa: las dos cosas van asociadas. Siempre que han encontrado a una persona en un entorno hermoso, de meditación, siempre han visto que esa persona era inmensamente feliz, resplandeciente de dicha, radiante. Lo asocian. La gente piensa que la felicidad llega cuando meditas.

Pues es justo al revés: la meditación llega cuando eres feliz. Pero ser feliz resulta difícil y aprender a meditar, fácil. Ser feliz supone un cambio drástico en tu modo de vida, un cambio brusco, porque no hay tiempo que perder. Un cambio repentino, una ruptura, una ruptura con el pasado. Un trueno y de repente se acabaron las antiguas costumbres; empiezas de nuevo, desde el principio. Comienzas tu vida de nuevo como lo habrías hecho si no te hubieran impuesto esa forma de vida tus padres, la sociedad, el Estado; como habrías hecho, como deberías haber hecho, si nadie te hubiera distraído. Pero te distrajiste.

Tienes que abandonar todos los modelos que te han impuesto y encontrar tu llama interior".

Por:  Osho

martes, 6 de enero de 2015

Lágrimas de Emoción




"Nadie ha oído hablar de lágrimas racionales, nadie ha experimentado jamás que se le salten las lágrimas porque dos y dos son cuatro. "¡Dios mío, dos y dos son cuatro, tengo ganas de llorar!". El conocimiento no provoca lágrimas.

Las lágrimas indican algo profundamente significativo: que has llegado a algo que sólo se puede expresar por medio de las lágrimas, la risa o el baile y son expresiones irracionales. ¡No es algo que se pueda explicar racionalmente!

Cuando experimentas algo que surge del corazón, tú también tendrás un inmenso deseo de llorar. Ese llanto no nace de la tristeza. Esas lágrimas son más valiosas que ningún otro impulso. Esas lágrimas todavía están calientes, todavía están vivas, y están expresando que has alcanzado algo que está por encima de las palabras, más allá de la mente. Son lágrimas de inmensa felicidad y agradecimiento, sensibilidad e impotencia, impotencia por no poder expresar con palabras lo que estás experimentando".


Por: Osho

lunes, 29 de diciembre de 2014

Tu Eres Único




Olvídate de pretensiones, olvídate de ese afán por ser otro, olvídate del deseo de parecerte al vecino. Deja la competición y las comparaciones, y serás tú mismo.

La comparación envenena. Siempre estás pensando en lo que hace el otro. Tiene una casa grande, un coche grande, y tú lo estás pasando mal. Tiene una esposa guapísima y tú lo estás pasando mal. Está subiendo por la escala del poder y la política mientras tú la pasas mal. Compara e imitarás. Si te comparas con los ricos, empezarás a correr en la misma dirección. Si te comparas con las personas cultas, empezarás a acumular conocimientos. Si te comparas con los llamados santos empezarás a acumular virtudes... y los imitarás. E imitar significa perderse la oportunidad de ser uno mismo.

Deja de compararte. Eres único. Nadie es como tú, nadie ha sido como tú ni nadie lo será. Eres sencillamente único, y cuando digo que eres único, recuerda que no me refiero a que seas mejor que los demás. Simplemente me refiero a que eres único. Ser único constituye una cualidad normal de todo ser. Ser único no supone una comparación; es algo tan natural como respirar. Todo el mundo respira y todo el mundo es único. Mientras estás vivo, eres único. Sólo los cadáveres se parecen; las personas vivas son únicas. Nunca se asemejan; es imposible. La vida jamás sigue un curso repetitivo. La existencia jamás se repite. Entona una nueva canción cada día, pinta algo nuevo cada día.

Respeta tu singularidad y olvídate de las comparaciones. La comparación es la culpable; en cuanto comparas, vas por mal camino. No te compares con nadie; la otra persona no es tú, tú no eres la otra persona. Deja que los demás sean, y relájate en tu ser. Empieza a disfrutar de lo que eres. Deléitate en los momentos que tengas a tu disposición.


La comparación te trae el futuro, la comparación provoca la ambición y la violencia. Empiezas a luchar, a pelearte, a ser hostil".

-Osho 

jueves, 18 de diciembre de 2014

Aléjate de tu Mente




"Tu mente pide algo. Por ejemplo, cuando alguien se enfada contigo, tu mente empieza a reaccionar para enfadarse también. Simplemente dile a la mente: "Esta vez no voy a caer en la trampa". Mantente separado. Deja que el enfado esté en la mente, pero tú mantente separado. No cooperes, no te identifiques, y sentirás que el enfado está en algún otro lugar. Está a tu alrededor, pero no eres tú, no forma parte de ti. Es como un humo que te rodea. Y sigue esperando, y esperando que tú vayas y cooperes.

Si no cooperas, la mente muere, porque tu cooperación es lo que le da dinamismo, energía. La energía es tuya, pero tú sólo la notas cuando es usada por la mente. Si no cooperas con ella, la mente caerá como si no tuviera espinazo. Será una serpiente muerta, acabada.
 Y por primera vez serás consciente de cierta energía que hay en ti que no le pertenece a la mente sino a ti".

- Osho 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Aprende a Dar




"Mientras estás en esta orilla, aprende a compartir todo lo posible. Comparte todo lo que tengas que compartir, porque en realidad no te pertenece nada... Llegamos con las manos vacías, y nos vamos de la misma manera. Así que mientras estés en el mundo no seas un agarrado. Permanece aquí con las manos abiertas.

Lo importante no es si compartes una canción, o un baile, o si compartes tu amor, o tu experiencia, tu meditación, tu dinero, tu casa, tu ropa, tu cuerpo. Pero compartir debe ser algo esencial.

Dijo el Buda que antes de que la muerte te aparte de tus cosas, lo mejor es compartirlas. Al menos quedará algo de gratitud en los corazones de las personas, al menos te recordarán. Cuando compartes con alguien en realidad estás compartiendo con el todo, porque todo el mundo es una manifestación del todo. Cuando riegas un árbol y el árbol se siente feliz, y las hojas parecen encantadas, y el árbol empieza a oscilarlas y a bailar en la brisa, habrás regado al todo. El todo estaba sediento en el árbol; lo has regado, y el todo se siente feliz.

Ni siquiera das a las personas más cercanas. Ni siquiera das a quienes te aman. Ni siquiera das a tu padre, a tu madre, a tu esposa, a tus hijos... Simplemente no das. Desconoces el lenguaje de dar. Sólo conoces un lenguaje: el de conseguir más, el de cómo conseguir más, el de cómo obtener algo de quien sea. Sólo conoces una manera de pensar, y es la de conseguir.


Dice el Buda que aprendas a pensar en dar. Aprende la manera de dar y florecerás. Ese florecimiento, esa fragancia, te seguirá. Será tu compañía en la peregrinación infinita".

- Osho

lunes, 1 de diciembre de 2014

La Causa está en el Interior



"Sea lo que sea aquello con lo que te encuentres, primero intenta hallar las causas en tu interior. No te preocupes acerca de por qué los demás son egoístas. Deja que lo sean si así es. Ya soportan suficientes castigos a causa de sus egos;... No has de preocuparte por ello.

Siempre que ves que alguien es egoísta, vuélvete inmediatamente hacia ti mismo, cierra los ojos e intenta descubrir la causa en ti. Eso te ayudará. Si descubres una causa en ti mismo, podrás soltarla, podrás transformarla. Y si llegas a desembarazarte del ego, de repente te sentirás inmensamente dichoso.

¿Para qué preocuparse de lo que hacen los demás? Piensa en ti. Sé un poco más interesado. Estás intentando ser demasiado desprendido, demasiado altruista. Sé un poco más interesado. Piensa en tu propio ser y en cómo desperdicias tu vida.

Aquello con lo que te cruzas, sea lo que sea, es muy probable que acabes descubriendo que oculto en las profundidades de tu ser resulta ser tu problema.

Considéralo de esa manera. Siempre que te enfadas no es porque los demás han creado cólera en ti. Ya estaba allí; debe haber permanecido en un estado latente. Los demás sólo pueden provocar lo que ya está ahí. Sus insultos no pueden provocar cólera en ti. Si no está ahí, los insultos no pueden crearla. Los insultos sólo pueden hacer que salga lo que ya está ahí. La cólera no ha sido creada por nadie más; está o no está. Y si nadie es responsable de esa cólera, entonces empezarás intentando hallar alguna excusa.

He visto a gente muy enfadada con sus zapatos, tirándolos con rabia. He visto a gente enfadada con puertas, dando portazos con rabia. ¿Qué te ha hecho la puerta? ¿Qué puede hacerte un zapato? Pero no puedes hallar objetos humanos. Nadie te ha insultado, nadie se ha convertido en excusa para ti, y resulta que hierves de rabia. Ya estás a punto de explotar... Cualquier cosa te disparará.

Todo aquello que ves en los demás es más o menos una proyección de tu propia mente. Ésa es la actitud religiosa básica. Si crees que proviene de los demás, entonces estás adoptando la actitud política. Por eso un político no hace más que cambiar a los demás: se necesita una revolución... En la sociedad, pero no en él. Hay que cambiar el mundo. Sólo entonces podrá vivir en paz.

El político nunca puede vivir en paz. Es imposible. El mundo no va a cambiar. No es tan fácil. Tu vida es corta, y el mundo ha seguido siendo el mismo y va a ser casi igual. Sólo tú cambias, porque sólo tú puedes devenir consciente.

La revolución es la consciencia. La consciencia es transformación. Así que vuélvete consciente interiormente".


-   Osho

jueves, 27 de noviembre de 2014

Saca la Ira


"Cada vez que sientas que está surgiendo la ira, cierra la habitación, pon una almohada frente a ti y enfádate con la almohada. Las almohadas son casi como Budas, no reaccionan, ¿de acuerdo? Y no se vengarán. 
Cuando hayas golpeado bien a la almohada y te hayas quedado a gusto, inclínate ante la almohada y pídele perdón. Hay que respetar también a las cosas. El respeto se debería convertir en tu estilo de vida, y no debería haber ninguna distinción entre personas y cosas.

Así que utiliza una almohada, no te enfades con nadie... hay que sacar la ira con una almohada. No sigas almacenándola, sácala. En cuanto seas consciente de ella, sácala.

Al cabo de un mes, cuando haya desaparecido por completo la ira, empezarás a sentir una nueva vida, te volverás casi ingrávido. La ira es tu peso, está sobre tu cabeza como una roca, pesada, aplastándote. Una vez que la elimines, empezarás a moverte, casi podrás volar"

-Osho 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Supresión



Este es el retrato de alguien cuya vida, cuya energía vital se ha desperdiciado en sus esfuerzos por mantener alimentada la máquina enorme y ridícula de auto importancia y productividad.
Ha estado tan ocupado en mantenerlo “todo en marcha” y “buscando que todo marche adecuadamente”, que se ha olvidado de descansar realmente. Sin duda, él no puede permitirse ser juguetón. Abandonar su deber por un paseo a la playa puede significar que toda la estructura se venga abajo.
El mensaje de esta carta se refiere al hecho no sólo de ser un adicto al trabajo. Tiene que ver con la forma en que establecemos rutinas seguras pero naturales para nosotros mismos y haciendo esto, mantenemos lo caótico y espontáneo alejado de nuestras puertas.
La vida no es un negocio para ser dirigido, es un misterio para ser vivido.
Ha llegado el momento de romper la tarjeta con los horarios, abandonar la fábrica y hacer un pequeño viaje hacia lo desconocido.

Tu trabajo puede fluir más apropiadamente si lo haces desde un estado relajado de la mente.

- Osho 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Cómo Encontrar la Iluminación


"Para iluminarte necesitas la liviandad de la flor, la ligereza de la pluma, los colores multidimensionales del arco iris.
Necesitas la alegría de los pájaros por la mañana, la libertad de las nubes.

Sólo es necesaria una cosa: un corazón rebosante de éxtasis... pero no el éxtasis de algo maravilloso, no el éxtasis del paraíso, sino el éxtasis del aquí y ahora, el éxtasis de este instante, cuando tus ojos están llenos de este mismo momento, cuando no existe nada más --ni pasado ni futuro--, cuando este momento te satura totalmente y con tanta intensidad, tan apasionadamente, que no quieres otra cosa…. entonces te has Iluminado".


-Osho 

martes, 18 de noviembre de 2014

Amar en General




"Un viajero alemán fue a ver en una ocasión a un célebre místico. Debía de estar enfadado por alguna razón. Se desató encolerizado los zapatos, los tiró a un rincón y abrió la puerta bruscamente, dando un gran golpe...

El místico le dijo: - Aún no puedo responder a su saludo. Primero pida perdón a la puerta y a los zapatos.

- Pero ¿qué le pasa? -preguntó el hombre- ¿Cómo voy a pedirle perdón a una puerta y a unos zapatos? ¿Acaso están vivos?

- Ni siquiera pensó usted en eso al descargar su furia sobre esos objetos inanimados -replicó el místico-. Ha tirado los zapatos como si fueran seres vivos culpables de algo, y ha abierto la puerta con tal agresividad que parecía que fuera su enemiga. Como ha reconocido la personalidad de esos objetos descargando su furia sobre ellos, ahora debería pedirles perdón. Si no lo hace, no hablaré con usted.

El viajero pensó que había recorrido un largo camino desde Alemania para conocer a aquel místico, y que algo tan trivial no le iba a impedir hablar con él. De modo que se acercó a los zapatos y con las manos entrelazadas dijo: - Perdónenme por haberme portado mal, amigos. Y, dirigiéndose a la puerta, añadió: Lo siento. No quería haberte empujado así.

A continuación fue a sentarse junto al místico, que se echó a reír: - Ahora sí -dijo-. Ahora podemos iniciar el diálogo. Ha demostrado cierto amor, y puede relacionarse. Incluso puede comprender, porque ahora se siente ligero y alegre, se siente dichoso.

El viajero escribió en sus memorias que al principio se sintió ridículo, pero que cuando terminó de pedir perdón se quedó sorprendido: sentía una paz y una serenidad increíbles...

No se trata de ser afectuoso sólo con los seres humanos, sino de amar en general".

-Osho 


martes, 7 de octubre de 2014

Sustituto del Amor



"Cuando una persona come más, es un síntoma de algo subterráneo.
La comida siempre es un sustituto del amor.
Las personas que no aman, a las que les falta una vida amorosa,
empiezan a comer más, es un sustituto del amor".




- Osho