TRADUCCION

viernes, 19 de diciembre de 2014

Dime de Dónde Vienes y te Diré Quien Eres


Cuentan que una vez había un anciano que todos los días se sentaba en la entrada de un pequeño pueblo, al lado de un pozo.
Cierto día llegó un joven forastero algo desorientado, y con mucho respeto se le acercó y le preguntó: - Buenos días señor, nunca he venido por estos lugares y quisiera saber… ¿Cómo son los habitantes de este lugar?
El anciano con amabilidad le respondió con otra pregunta: - Dime muchacho, ¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Uf! La gente allá era muy egoísta, mentirosos y malvados; realmente no quisiera volver a ese lugar y es por eso que estoy buscando un mejor lugar para vivir. Le digo sinceramente: ¡estoy contento de haberme ido de allí!
- Ah, porque así son los habitantes de este pueblo… -Le respondió el anciano.
Entonces el joven le agradeció y se fue sin siquiera entrar a recorrerlo.
Un rato después llegó otro forastero, quien se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta: - Señor, este lugar es nuevo para mi. ¿Podría decirme cómo son los habitantes de este pueblo?
El anciano muy calmo, de nuevo, contestó con la misma pregunta: - Cuéntame joven ¿cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Allí todos eran buena gente, muy generosa, hospitalaria y honesta. Le soy sincero si le digo que tengo tantos amigos y conocidos que me ha costado muchísimo separarme de ellos.
- Ah, porque así también son los habitantes de este pueblo. -respondió el anciano.
- Que bien! entonces aquí estará mi nuevo hogar -dijo el joven- y agradeciendo su ayuda se fue a buscar alojamiento.
Cerca de ellos se encontraba un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua del pozo y que había escuchado ambas conversaciones. En cuanto el joven se alejó, le dijo al anciano, con profunda curiosidad:
-Disculpa querido amigo ¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta?
-Mira joven- le respondió -Cada uno lleva el universo en su corazón. Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí; en cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí amigos leales y fieles. Porque las personas encuentran en los demás lo que son en sí misma.
(Desconozco Autor)
Reflexión:
Lo que ves afuera es el reflejo de tu alma. Por eso cultiva lo mejor dentro de ti, llena de virtudes, cualidades y felicidad tu corazón y eso es lo que encontrarás donde quiera que vayas.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Aléjate de tu Mente




"Tu mente pide algo. Por ejemplo, cuando alguien se enfada contigo, tu mente empieza a reaccionar para enfadarse también. Simplemente dile a la mente: "Esta vez no voy a caer en la trampa". Mantente separado. Deja que el enfado esté en la mente, pero tú mantente separado. No cooperes, no te identifiques, y sentirás que el enfado está en algún otro lugar. Está a tu alrededor, pero no eres tú, no forma parte de ti. Es como un humo que te rodea. Y sigue esperando, y esperando que tú vayas y cooperes.

Si no cooperas, la mente muere, porque tu cooperación es lo que le da dinamismo, energía. La energía es tuya, pero tú sólo la notas cuando es usada por la mente. Si no cooperas con ella, la mente caerá como si no tuviera espinazo. Será una serpiente muerta, acabada.
 Y por primera vez serás consciente de cierta energía que hay en ti que no le pertenece a la mente sino a ti".

- Osho 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Declaración de Fe



La fe es algo más que una declaración de objetivos. No tenemos fe perfecta mientras contradicciones subjetivas nieguen la afirmación de nuestros labios.

Hoy tengo fe en que mi palabra no volverá a mí vacía. Hoy me entrego por completo a esta fe, porque sé que hay un Espíritu creador que da sustancia a esta fe y que proporcionará la evidencia de esta sustancia en un hecho real. Espero, pues, conocer mi bien  y me regocijo en la anticipación de este bien. Yo sé que mi fe opera a través de una ley inmutable y que no hay posibilidad alguna de su fracaso.

GUÍA DIVINA
Cada hombre es  “amado en el corazón de Dios”. Debemos desarrollar una consciencia creciente que somos protegidos y guiados en todo lo que hacemos, decimos o pensamos.

Hoy sé que el Espíritu va delante de mí haciendo mi camino llano.  Siento que todo lo que hago prospera y totalmente acepto que estoy en colaboración con el Infinito. Es mi deseo que sólo lo bueno salga de mí, por lo tanto tengo derecho a esperar que sólo lo bueno regrese a mí. Yo vivo bajo el gobierno del Bien y soy guiado por el Espíritu de Dios. Esto afirmo; esto Acepto.

PODER
Y Dios creó al hombre a su imagen... Y Dios los bendijo y les dijo: ... llenad la tierra y sometedla; y tener dominio sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Es porque el Espíritu de Dios se encarna en nosotros que tenemos dominio sobre el mundo de los efectos. Este dominio se ejerce de tal grado como intuimos su verdadero significado.

Hoy me levanto por encima de la sensación de separación a una conciencia de unión con el Bien. Hoy entiendo que el poder de Dios fluye a través de mí a todo lo que me pongo en contacto.

ABUNDANCIA
Compromete tu camino al Señor; confía en él y él hará que pase.


by Ernest Holmes
Traducido por Marcela Allen 

domingo, 14 de diciembre de 2014

La Pequeña Alma y el Sol


Había una vez una pequeña alma que estaba muy emocionada porque había descubierto quien era –  ¡Ya sé quién soy! Exclamaba emocionada.
Y Dios le contestó: – ¡Maravilloso! , ¿Quién eres?
¡Soy la luz! –respondió la pequeña alma
Dios sonrió ampliamente: así es —exclamó. Tú eres la Luz.
La pequeña alma estaba feliz porque había comprendido al fin quien era, pero después de un rato comenzó a mirar que a su alrededor no había sino luz. Todas las almas eran grandiosas y al igual que ella brillaban con el brillo imponente de la propia luz de Dios. Así, la pequeña alma en cuestión era como una vela en el sol. En medio de la más grandiosa luz de la que formaba parte, no podía verse ni experimentarse a sí misma.
Entonces volvió a hablar con Dios y le dijo: - Padre, ahora que ya sé quién soy, quiero sentir como es ser la luz.
-  Pero si ya eres la luz – dijo  Dios, sonriendo.
-  Sí, pero aquí todo es luz, soy como una vela al sol, quiero saber cómo se siente serlo.
-   Bueno pequeña, si ese es tu anhelo, deberás separarte del resto de nosotros y luego debes surgir por ti misma en la obscuridad – dijo Dios.
-  ¿Qué es la obscuridad ?- preguntó la pequeña alma.
- Lo que tú no eres –respondió Dios  y le explicó que, para poder experimentar cualquier cosa, se requiere de su opuesto. No podrías saber que es lo caliente sin lo frío, el arriba sin el abajo, lo rápido sin lo lento. No podrías saber que es la izquierda sin la derecha, el acá sin el allá, el ahora sin el después.
-   Está bien, quiero estar en la obscuridad para saber quién soy- dijo la pequeña alma.
-  Así será – dijo Dios,  pero al verte envuelta en la oscuridad, no te desalientes ni te deprimas. Más bien, sé Luz entre las tinieblas, permite que tu luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.  Pero recuerda que “especial” no quiere decir “mejor”. Todos son especiales, cada uno a su modo.
- ¡Fantástico! – exclamó la almita, quien bailaba, reía y daba saltos de felicidad.
-  Bien, ahora dime ¿qué parte de lo especial quieres ser? – Preguntó Dios
-  ¿Qué parte de lo especial? No te entiendo.
-  Verás – le explicó Dios: Ser la Luz es ser especial, pero eso está hecho de muchas partes. Ser generoso, Ser amable, Ser creativo, Ser paciente, Ayudar a los demás. Y tú puedes ser todas esas cosas, o cualquier otra parte de lo especial que desees ser, en cualquier momento.
El alma se quedó un momento pensando en silencio y luego exclamó muy emocionada: ¡Ya se lo que quiero ser! , quiero ser el perdón.
Entonces Dios le dijo: Es muy bueno, pero aquí no hay nadie a quien perdonar. Todo cuanto hice es perfecto. No hay una sola alma en toda la creación que sea menos perfecta que tú. La Pequeña Alma miró a su alrededor, nadie parecía ser menos maravilloso, menos magnifico o menos perfecto que ella misma y que no había ninguna  alma a quien podía perdonar. La pequeña almita estaba muy triste, quería experimentarse como el que Perdona, quería saber cómo es esa parte de lo especial. Y, así supo cómo es estar triste.
Pero entonces, un Alma amistosa salió de entre la multitud: No te preocupes Pequeña -le dijo. Yo te ayudaré.
- ¿De verdad? -replicó, con el rostro iluminado.
- Así es, yo iré a tu siguiente vida y haré algo para que me perdones.
-  Pero… ¿Por qué habrías de hacerlo? —preguntó la Pequeña Alma. Tú que eres un Ser de tan absoluta perfección, tú que vibras con gran rapidez creando una luz tan brillante que apenas puedo verla.
- Es muy fácil -repuso el Alma Amistosa. Lo haré porque te amo y quiero ayudarte  a cumplir tu deseo.  Llegaré a tu próxima vida y te haré algo “malo” y entonces podrás experimentarte como el que Perdona.
-   ¿Qué harás? -preguntó la Pequeña Alma
-  Ya pensaré en algo. Solo quiero pedirte una cosa, repuso el Alma Amistosa. en el momento que te hiera, cuando te haga sufrir, en ese mismo instante, recuerda que todo lo que hago es para ayudarte, recuerda quien soy realmente.
-  ¡Si, así será! -exclamó la pequeña alma. ¡Te lo prometo! Siempre te recordaré tal y como te veo aquí y ahora.
La Pequeña Alma y comenzó a cantar y bailar ¡Podré perdonar, podré perdonar! ¡Eres todo un ángel por estar dispuesta a hacer tal cosa por mí!
-  Claro que el Alma Amistosa es un ángel -interrumpió Dios. ¡Todos lo son! Siempre recuerda eso, yo solo envió ángeles.
Y así fue, La Pequeña Alma fue hacia una nueva vida, emocionada por ser la Luz, que era muy especial, y por ser esa parte de lo especial que se llama Perdonar.  Y esperó ansiosamente poder experimentarse como Perdón y agradecer lo que hiciera la otra alma para que fuera posible.
* Extracto del cuento que aparece en el libro: “Conversaciones con Dios I” , del autor Neale Donald Walsch.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Quédate Quieto



Si te quedas quieto un momento, si solo por un instante te alejas de los pensamientos molestos, y te desentiendes de los problemas que hoy te inquietan; si tan solo por unos minutos dejas de pensar en aquello que te hace daño y te concentras en la luz que existe en tu interior, verás como de a poco comenzará a crecer en ti una paz y una felicidad que no sabías que existía.

Dentro tuyo habita un poder enorme, es el poder que mantiene a los planteas girando en su órbita, el poder que creó los mares y las montañas, el que envía la lluvia y le ordena al viento que se calme, ese es el poder que está dentro de ti.  También está la paz infinita, la cual observa todo con serenidad porque sabe que el orden es la naturaleza de la vida y que todo sucede en armonía perfecta, por eso nada la perturba, nada la impacienta ni la altera. 

Poder, paz, también dicha perfecta, esa dicha que hace cantar a los pájaros y danzar a las hojas de los árboles.

Dentro de ti esta todo y todo es perfecto, porque allí habita la infinita paz, infinita dicha, infinita prosperidad, no en otro lugar sino dentro de ti.  Es el bien, lo bueno y lo bello lo que habita dentro, no necesitas de tus ojos para verlo, ni de tus oídos para escucharlo, solo necesitas de tu corazón para sentirlo.

Pero no te dejes engañar por lo que ven tus ojos físicos, ni lo que oyen tus oídos, ni tampoco permitas que tus labios hagan eco de los pensamientos negativos que llegan a tu mente, porque esos pensamientos son nubes que ocultan el ser bello y maravilloso que eres.

Deja esas nubes pasar y quédate quieto, deja que la paz se apodere de ti, deja que el amor ilumine tu ser, deja que la dicha embargue tu corazón y verás ese infinito poder actuando a través tuyo.

Si te quedas quieto un momento de a poco irás viendo la realidad, el verdadero ser que eres y que espera ser descubierto. Está ahí, eres tú, el verdadero "Tu".
Solo quédate quieto un momento, tan solo un momento y lo descubrirás.

Marcela Allen 


viernes, 12 de diciembre de 2014

El Árbol Mágico


CUENTO PARA REFLEXIONAR 

VÍDEO 







Moraleja
El universo es como el árbol celestial de la historia, que concede  los deseos de nuestros pensamientos. Por eso, debemos siempre alejarnos de todos los pensamientos tristes o que nos hagan daño y no poner nuestra atención en lo que no nos gusta.  Por el contrario, debemos procurar mantener en nuestra mente pensamientos de amor y de alegría, enfocándonos en las cosas buenas, de esta forma la vida nos traerá más y más felicidad.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La Diosa de la Riqueza



"Una vez, en tierras lejanas, un joven fue al bosque y le dijo a su guía espiritual: " -Quisiera tener riqueza sin límites, y con esa riqueza sin límites quiero ayudar y sanar al mundo. Por favor, ¿me darías el secreto para crear esa abundancia?"

Y el maestro respondió: - Hay dos Diosas que habitan en el corazón de cada ser humano, y todos amamos profundamente a esos seres supremos. Pero existe un secreto que tienes que saber, y yo te lo diré. Aunque amas a ambas diosas, debes prestar más atención a una de ellas. Es la Diosa del Conocimiento, persíguela, ámala, y préstale atención. La otra, es la diosa de la Abundancia.

La Diosa de la Abundancia, al ver que le prestas más atención a la Diosa del Conocimiento, se pondrá muy celosa y se fijará más en ti. Cuanto más persigas a la diosa del Conocimiento, la de la Abundancia te perseguirá más a ti. Te seguirá donde quiera que vayas, y nunca te abandonará. Y tendrás para siempre esa abundancia que deseas."

El conocimiento, el deseo y el espíritu tienen fuerza y esa fuerza dentro de cada ser, es la clave para crear abundancia.

- Deepak Chopra

lunes, 8 de diciembre de 2014

Tratamiento de Perdón y Liberación




Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.
Nadie puede arrebatarme jamás aquello que es mío por derecho propio.
Aunque es posible que no sepa cómo perdonar, me dispongo a comenzar el proceso, sabiendo que encontraré ayuda en todos los aspectos de mi vida.

Elijo perdonar a todo aquel que alguna vez haya hecho algo negativo. Éste es mi día del perdón. Me perdono por todo el daño que hice en el pasado, a mí y a los demás. 
Me libero de la carga de la culpa y la vergüenza. Me alejo del pasado  y vivo en este momento con alegría y aceptación.

Ellos son libres y yo soy libre. Somos uno con el poder que nos ha creado estamos seguros y a salvo.
Y todo está bien en nuestro mundo.

Así Es. Gracias Amado Universo.

-Louise L Hay 

domingo, 7 de diciembre de 2014

El Poder Curativo de Ayudar a los Demás



El hábito regular de ayudar a los demás una vez por semana puede ser tan importante para la salud y la longevidad como el ejercicio regular y una buena alimentación, y ayudar a los demás es también de gran valor para la salud de la comunidad y del mundo. De hecho, podría ser la clave para acabar con el devastador ciclo de miedo, aislamiento y violencia que predomina en nuestra sociedad individualista.

Tender una mano amiga a otras personas es bueno para la vitalidad, el corazón y el sistema inmunitario. A quienes hacen trabajos voluntarios con regularidad les aumenta espectacularmente la esperanza de vida, comparados con aquellos que no realizan ningún servicio para los demás.

Centrar la atención en los demás puede servir para salir del común estado de bloqueo que se produce cuando nos concentramos en la familia, la profesión y las preocupaciones económicas. Ayudar a los demás suele mejorar el ánimo, aumentar el optimismo y nutrirnos con una sensación de auténtica gratitud. Ayudar a alguien menos capaz puede hacer que apreciemos más nuestras habilidades, nuestros conocimientos, nuestra competencia y nuestros puntos fuertes.

El principal beneficio de ayudar parece hallarse en el proceso más que en los resultados. Con esto quiero decir que los beneficios -de quien ayuda y de la persona a la que ayuda- surgen principalmente de las interacciones que se producen en cada momento mientras la actividad de ayuda tiene lugar, y no de si se «arregla» o no un problema social.

Contrariamente a la opinión popular, ayudar a los demás no exige que se le dedique una enorme cantidad de tiempo. Lo único que se necesita es un plan personal que puede variar desde hacer un trabajo programado en alguna organización de voluntarios hasta actos espontáneos de generosidad y amabilidad durante la semana. Al elegir un tipo de ayuda que intensifique los buenos sentimientos y favorezca que continuemos ayudando cada semana, creamos un contacto personal con las personas a las que ayudamos.
Para mantener vivo el entusiasmo, procuremos que la clase de ayuda que proporcionamos sea algo que esté en consonancia con nuestros intereses o habilidades.
Otra cosa maravillosa que puedes hacer es concertar una entrevista de cinco minutos a solas con tu ser amado y comunicarle muchos de los motivos concretos que tienes para apreciarlo. ¿Qué sentido y estímulo puedes encontrar tu pareja y tú en la historia detallada de su relación? Haz una lista antes para poder «bañar» en aprecio y gratitud a tu ser amado.

Algunas sugerencias: ¿Qué fue lo que te atrajo de tu pareja al principio?; " ¿Qué cualidades concretas admiras más en él o ella?; ¿Cuáles fueron algunos de los momentos culminantes cuando comenzaron a salir juntos? ¿Y los momentos de risa y diversión?; ¿Qué te hizo considerar que valía la pena continuar la relación?;  ¿Cómo contribuyó tu pareja a que ambos superaran las diferencias u obstáculos que se presentaron en el camino?; ¿Cuáles son tus recuerdos predilectos de tu primer año de relación?; ¿Qué esfuerzos de tu pareja han servido para que la relación superase los momentos difíciles?

Una vez que hayas hecho la lista de sus experiencias y de las cualidades concretas que aprecias en tu ser amado, hazle partícipe de los resultados. Una regla: La persona que escucha no debe hacer ningún juicio ni negar ninguno de los comentarios elogiosos («Pues, la verdad es que no soy tan considerado», «Nunca he sido tan atractiva; además, ahora tengo que perder cinco kilos»). Después, pueden concertar otra cita para intercambiar los papeles, y concédele a tu pareja cinco minutos para que te diga las cosas concretas que aprecia en ti. Este sencillo ejercicio va bien para sacudirse la indiferencia que crea la rutina y avivar eficazmente la conciencia de las propias cualidades y las de la pareja, conciencia que forma los cimientos compartidos, y a veces ocultos, del amor mutuo.



 -Louise L Hay 

sábado, 6 de diciembre de 2014

El Cristo de los Favores


El Cristo de los Favores

  Leyenda Noruega


“Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento”. (Proverbios 3:5-7)


VIDEO 








viernes, 5 de diciembre de 2014

El Amor y la Locura


Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos.
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso: “¡Vamos a jugar al escondite!”.
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad, sin poder contenerse, le preguntó: “¿Al escondite?  Y, ¿cómo es eso?”. “Es un juego  —explicó la Locura—  en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego”.
El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada.
Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse… ¿para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya).  Y la Cobardía prefirió no arriesgarse.
“Uno, dos tres…”, comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza. Como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino.  La Fe subió al cielo, y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que, con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. Que si un lago cristalino para la Belleza; que si una hendida en un árbol, perfecto para la Timidez; que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad;  que si una ráfaga de viento, magnífico para la Libertad;…  Y así terminó por acurrucarse en un rayito de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo,… pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo, en el centro de los volcanes.  El Olvido,… se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante.
La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve… Y el Drogamor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores.
Un millón contó la Locura y comenzó a buscar.
La primera a la que encontró fue la Pereza,… a sólo tres pasos detrás de unas piedras. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología, y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago descubrió a la Belleza. Y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse.
Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris (mentira,… en el fondo del mar). Hasta el Olvido,…  que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Pero, sólo el Amor no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, y en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y pensó: “El Amor, siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas”.  Y tomando una horquilla comenzó a mover las ramas,… cuando de pronto se escuchó un doloroso grito… Las espinas habían herido los ojos del Amor, y la Locura no sabía qué hacer para disculparse. Lloró, rogó, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego,… y la Locura siempre lo acompaña.
Mario Benedetti

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Aprende a Dar




"Mientras estás en esta orilla, aprende a compartir todo lo posible. Comparte todo lo que tengas que compartir, porque en realidad no te pertenece nada... Llegamos con las manos vacías, y nos vamos de la misma manera. Así que mientras estés en el mundo no seas un agarrado. Permanece aquí con las manos abiertas.

Lo importante no es si compartes una canción, o un baile, o si compartes tu amor, o tu experiencia, tu meditación, tu dinero, tu casa, tu ropa, tu cuerpo. Pero compartir debe ser algo esencial.

Dijo el Buda que antes de que la muerte te aparte de tus cosas, lo mejor es compartirlas. Al menos quedará algo de gratitud en los corazones de las personas, al menos te recordarán. Cuando compartes con alguien en realidad estás compartiendo con el todo, porque todo el mundo es una manifestación del todo. Cuando riegas un árbol y el árbol se siente feliz, y las hojas parecen encantadas, y el árbol empieza a oscilarlas y a bailar en la brisa, habrás regado al todo. El todo estaba sediento en el árbol; lo has regado, y el todo se siente feliz.

Ni siquiera das a las personas más cercanas. Ni siquiera das a quienes te aman. Ni siquiera das a tu padre, a tu madre, a tu esposa, a tus hijos... Simplemente no das. Desconoces el lenguaje de dar. Sólo conoces un lenguaje: el de conseguir más, el de cómo conseguir más, el de cómo obtener algo de quien sea. Sólo conoces una manera de pensar, y es la de conseguir.


Dice el Buda que aprendas a pensar en dar. Aprende la manera de dar y florecerás. Ese florecimiento, esa fragancia, te seguirá. Será tu compañía en la peregrinación infinita".

- Osho

martes, 2 de diciembre de 2014

Los Tres Cabellos



CUENTO PARA REFLEXIONAR 
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Nacer Cada Mañana


Soy aquel que nace cada mañana, contemplo el sol y la ciudad como despiertan, y como poco a poco se llena de rostros serios, apurados y uno que otro sonriente.
Camino por las calles, el olor a pan caliente me sorprende y me tienta a servirme un trozo junto a una humeante taza de café.  Comienzo a saborearlo y dejo que el viento toque mi rostro mientras me siento en alguna banca vacía y sigo contemplando este mundo loco que no para.

Vuelvo a caminar, ¿Qué es eso? Un hombre en tal apuro que me estrella bruscamente y en lugar de disculparse me reprende, perfecto… tiempo preciso para una lección de perdón y paciencia.  Frente a esta valiente reacción de mi parte, me concentro en la sensación de paz que experimenta mi corazón y dejo que me envuelva por completo. Estoy en paz.  

Ahora siento la necesidad de una sonrisa o una palabra amable, ¿dónde la encuentro? En cualquier parte, comprendo que este mundo no es más que mi reflejo, así que solo basta dar lo que quiero conseguir, y así regalo una sonrisa y me viene una de regreso, digo una palabra gentil y tengo otra para mi. ! Que perfecto espejo es este mundo!

Así mi día se va llenando de emociones, sensaciones, miro y contemplo todo a mi alrededor, tanto por mirar, tanto por observar, tanto que contemplar que pudiera estar horas y horas en cada lugar por el cual transito. Si miro hacia arriba: el cielo, las nubes que caminan junto conmigo, las aves que vuelan graciosamente; a mi alrededor: los arboles que se mecen, la gente con diversas expresiones; al frente: la plaza, las palomas comiendo migajas de pan; por donde miro hay algo extraordinario con lo cual sorprenderse.

Tanto por escuchar, por saborear, por tocar, por comprender, tanto por que reír, tanto de que maravillarse, pero ya no me queda más tiempo. Hice lo que más pude por aprovechar este día.

Ahora ya el sol se esconde, observo como muere este día y así muero con él, se va, ya no existe, ni yo tampoco....  está bien, mañana volveré a nacer. 


por: Marcela Allen  

lunes, 1 de diciembre de 2014

La Causa está en el Interior



"Sea lo que sea aquello con lo que te encuentres, primero intenta hallar las causas en tu interior. No te preocupes acerca de por qué los demás son egoístas. Deja que lo sean si así es. Ya soportan suficientes castigos a causa de sus egos;... No has de preocuparte por ello.

Siempre que ves que alguien es egoísta, vuélvete inmediatamente hacia ti mismo, cierra los ojos e intenta descubrir la causa en ti. Eso te ayudará. Si descubres una causa en ti mismo, podrás soltarla, podrás transformarla. Y si llegas a desembarazarte del ego, de repente te sentirás inmensamente dichoso.

¿Para qué preocuparse de lo que hacen los demás? Piensa en ti. Sé un poco más interesado. Estás intentando ser demasiado desprendido, demasiado altruista. Sé un poco más interesado. Piensa en tu propio ser y en cómo desperdicias tu vida.

Aquello con lo que te cruzas, sea lo que sea, es muy probable que acabes descubriendo que oculto en las profundidades de tu ser resulta ser tu problema.

Considéralo de esa manera. Siempre que te enfadas no es porque los demás han creado cólera en ti. Ya estaba allí; debe haber permanecido en un estado latente. Los demás sólo pueden provocar lo que ya está ahí. Sus insultos no pueden provocar cólera en ti. Si no está ahí, los insultos no pueden crearla. Los insultos sólo pueden hacer que salga lo que ya está ahí. La cólera no ha sido creada por nadie más; está o no está. Y si nadie es responsable de esa cólera, entonces empezarás intentando hallar alguna excusa.

He visto a gente muy enfadada con sus zapatos, tirándolos con rabia. He visto a gente enfadada con puertas, dando portazos con rabia. ¿Qué te ha hecho la puerta? ¿Qué puede hacerte un zapato? Pero no puedes hallar objetos humanos. Nadie te ha insultado, nadie se ha convertido en excusa para ti, y resulta que hierves de rabia. Ya estás a punto de explotar... Cualquier cosa te disparará.

Todo aquello que ves en los demás es más o menos una proyección de tu propia mente. Ésa es la actitud religiosa básica. Si crees que proviene de los demás, entonces estás adoptando la actitud política. Por eso un político no hace más que cambiar a los demás: se necesita una revolución... En la sociedad, pero no en él. Hay que cambiar el mundo. Sólo entonces podrá vivir en paz.

El político nunca puede vivir en paz. Es imposible. El mundo no va a cambiar. No es tan fácil. Tu vida es corta, y el mundo ha seguido siendo el mismo y va a ser casi igual. Sólo tú cambias, porque sólo tú puedes devenir consciente.

La revolución es la consciencia. La consciencia es transformación. Así que vuélvete consciente interiormente".


-   Osho

domingo, 30 de noviembre de 2014

Cuento del Bambú



CUENTO PARA REFLEXIONAR 
VÍDEO 

       




Cuento Zen






Trasciende Tu Condicionamiento



Te guste o no te guste, todos nosotros hemos sido condicionados para pensar y actuar de formas que se han hecho automáticas. Tenemos que imaginar cómo superar ese condicionamiento si queremos tener acceso a nuestro yo superior. Puedes estar seguro de que el ego no se tomará a bien esta clase de esfuerzo.
Pedirle al ego que contribuya a disminuir su propia importancia, para que tú puedas tener acceso a tu yo superior equivale a tratar de sostenerse sobre los hombros. El ego es tan incapaz de apartarse, como deferencia ante el espíritu, como el ojo es capaz de verse a sí mismo o la punta de tu lengua es capaz de tocarse a sí misma.
Así pues, tu tarea se convierte en un montón de paradojas. Si confías en que tu ego te ayude a superar sus propias influencias, no harás sino fortalecer el dominio que ejerce sobre ti. Tienes que imaginar cómo emancipar la conciencia de las limitaciones de tu mente y de tu cuerpo.

En el estado del ego te experimentas generalmente a ti mismo como una entidad separada. Para ir más allá de este condicionamiento querrás empezar a verte como humanidad, antes que como una forma separada de un cuerpo. Dicho con palabras muy sencillas, si tienes la sensación de hallarte desconectado del resto de la humanidad y ser verdaderamente una entidad separada que necesita ponerse a prueba a sí misma y competir con los demás, no podrás manifestar el deseo de tu corazón.

La manifestación no se refiere a conseguir cosas que no estén aquí. Se trata más bien de atraer lo que ya está aquí y forma parte de ti mismo en un nivel espiritual. Si permaneces separado, aquello que deseas que se manifieste será continuamente inalcanzable para ti. Si desplazas esa conciencia a tu alrededor y puedes verte a ti mismo como parte de lo que deseas, habrás trascendido el condicionamiento de tu ego, y de todos los demás egos que hayan contribuido a este proceso en tu vida.


Con la toma de conciencia de Dios dentro de ti mismo, no sólo disuelves la identificación de tu ego como separado de Dios, sino que dejas atrás tus viejas formas de verte a ti mismo. Al despertar a tu yo superior, superarás con la práctica tu condicionamiento como ser separado.


Dr. Wayne Dyer

sábado, 29 de noviembre de 2014

El Vaso con Agua

Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio: – ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?
Las respuestas variaron entre veinte y quinientos gramos.
Entonces el conferencista comentó: – No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pesa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un dolor en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Y es exactamente el mismo peso, pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.
Y concluyó: - Si cargamos nuestras preocupaciones todo el tiempo, más pronto o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez más pesada.
Lo que tienes que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente. Tienes que dejar las preocupaciones de lado periódicamente, ¡De la forma que sea! Es reconfortante y te vuelve capaz de continuar.