TRADUCCION

sábado, 17 de mayo de 2014

El Tren de la Vida



La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos incidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros.

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado…  Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable.

No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida...  Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida.

Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo, otros estarán siempre a nuestro lado compartiendo alegrías y tristezas.  
En el tren también viajarán personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite.

Muchos se bajarán y dejarán recuerdos imborrables. Otros en cambio pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta cuando desocupan sus asientos.

Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos, prefieren sentarse alejados de nosotros, en otros vagones. Eso nos obliga a realizar el viaje separados de ellos. Pero eso no nos impedirá, con alguna dificultad, acercarnos a ellos. Lo difícil es aceptar que a pesar de estar cerca, no podremos sentarnos juntos, pues muchas veces otras son las personas que los acompañan.


Este viaje es así, lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas. Sabemos que este tren sólo realiza un viaje: el de ida. Tratemos, entonces de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno  lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.

El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado.

A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría?  Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje.

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.

Amigos…hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena.

“Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje añoranza y lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida”


¡Feliz Viaje!

viernes, 16 de mayo de 2014

El Control de la Mente


Dentro de usted hay un poder y una inteligencia increíbles, que responden constantemente a sus ideas y a sus palabras. A medida que aprenda a controlar la mente escogiendo conscientemente sus pensamientos, irá ganándose como aliado a ese poder.
No crea que la mente es la que lo controla; es usted quien controla a su mente. Usted la usa. Usted puede cambiar y dejar de tener esas viejas ideas.  Cuando su pensamiento habitual le diga que “es tan difícil cambiar”, asuma usted el control mental. Hable con su mente; dígale: “Ahora opto por creer que cada vez se me va haciendo más fácil cambiar”.  Tal vez tenga que repetir varias veces este diálogo con su mente para que ella reconozca que el control lo lleva usted, y que lo que usted dice es lo que vale.
Lo único que usted puede controlar es su pensamiento presente .Sus pensamientos de antes ya no están; no hay nada que usted puede hacer con ellos, como no sea vivir hasta agotar las experiencias que ellos causaron. Sus pensamientos futuros aún no se han formado, y usted no sabe cuáles serán. Su pensamiento actual, lo que está pensando en este mismo momento, está totalmente bajo su control.
Ejemplo: Si durante mucho tiempo ha permitido que su hijo pequeño se quedara hasta que él quisiera, y ahora usted toma la decisión de que el niño se acueste todas las noches temprano, ¿qué cree que pasará la primera noche? El niño se rebelará contra esa nueva regla; es probable que chille y patalee y haga todo lo posible por no irse a la cama. Si en este momento usted afloja, el niño ganará, e intentará siempre controlar la situación.  Sin embargo, si usted mantiene tranquilamente su decisión e insiste con firmeza en que ése es el nuevo horario para acostarse, la rebeldía irá disminuyendo, y en dos o tres noches la nueva rutina habrá quedado establecida.
Lo mismo sucede con su mente: si duda, al principio se rebelará. No querrá someterse a un nuevo entrenamiento. Pero el control lo lleva usted, y si se mantiene firme, en muy poco tiempo la nueva manera de pensar habrá quedado establecida. Y usted se sentirá espléndidamente al darse cuenta de que no es una víctima de sus propios pensamientos, sino el señor de su propia mente.
Ejercicio: Desprenderse
Mientras va leyendo esto, haga una inspiración profunda, y mientras exhala deje que toda la tensión desaparezca de su cuerpo. Deje que se relajen el cuero cabelludo, la frente y la cara. La cabeza no necesita estar tensa para que usted pueda seguir leyendo. Deje que se relajen la lengua, la garganta y los hombros. Deje que se relajen la espalda, el abdomen y la pelvis. Respire en paz mientras relaja las piernas y los pies.
¿Se ha producido algún cambio importante en su cuerpo desde que empezó el párrafo anterior? Sienta hasta qué punto se reprime. Si lo está haciendo con el cuerpo, lo está haciendo con la mente.
En esta posición cómoda y relajada, dígase: “Estoy dispuesto a desprenderme. No me reprimo. Me aflojo. Aflojo toda tensión. Renuncio a todo miedo, a todo enojo. Me libero de toda culpa, de toda tristeza. Renuncio a todas las viejas limitaciones.
Me desprendo de todo esto y estoy en paz. Estoy en paz conmigo mismo. Estoy en paz con el proceso de la vida. Estoy a salvo y seguro”.
Practique dos o tres veces este ejercicio. Sienta el aflojamiento que implica desprenderse. Repítalo cada vez que sienta que empiezan a acosarlo pensamientos negativos. Se necesita cierta práctica para que la rutina se haga parte de usted. Cuando uno empieza por ponerse en este estado pacífico y relajado, es más fácil que las afirmaciones “prendan”, porque uno está abierto y receptivo ante ellas. No hay necesidad de pugna, de ninguna clase de esfuerzo. Simplemente, relájese y piense en las cosas apropiadas. Sí, es así de fácil.
Extracto del Libro “Usted puede Sanar su Vida” – Louise L Hay.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Tú Puedes Ser Feliz


"Hay que comprender algo fundamental. El ser humano desea la felicidad; por eso es desdichado. Cuanto más desees ser feliz, más desdichado serás. Parece absurdo, pero es la causa fundamental. Y cuando comprendas el proceso del funcionamiento de la mente humana lo entenderás.

El ser humano desea ser feliz, y por eso crea la desdicha. Si quieres salir de esa desdicha, tendrás que abandonar tu deseo de felicidad; así nadie podrá hacerte desdichado. Ahí es donde falla Freud. No comprendió que el deseo mismo de felicidad puede ser la causa del sufrimiento.

¿Cómo ocurre esto? En primer lugar, ¿por qué deseas la felicidad? ¿Y qué te produce ese deseo de felicidad?

En el mismo momento en que empiezas a desear la felicidad, te alejas del presente. Te alejas de lo existencial, te trasladas al futuro, que no está en ninguna parte, que aún no ha llegado. Te metes en un sueño. Cierto que los sueños pueden resultar muy satisfactorios. Tu deseo de felicidad es un sueño, y el sueño es irreal. Nadie puede llegar a lo real por mediación de lo irreal. Te has equivocado de tren.

El deseo de felicidad simplemente demuestra que no eres feliz en este momento. El deseo de felicidad simplemente demuestra que eres una persona infeliz. Y una persona infeliz proyecta en el futuro que alguna vez, algún día, será feliz. Esa proyección procede de la desdicha, lleva en sí las semillas mismas de la desdicha. Es algo que sale de ti; no puede ser algo distinto de ti. Es tu hijo: su cara será como la tuya; tu sangre circulará por su cuerpo. Será tu continuidad.

Hoy eres infeliz. Proyectas que el mañana será feliz, pero ese mañana es una proyección tuya, de lo que eres hoy. Eres infeliz; el mañana surgirá de esa infelicidad y serás aún más infeliz. Y naturalmente, con tanta infelicidad volverás a desear más felicidad futura. Te verás atrapado en un círculo vicioso: cuanto más infeliz eres, más desearás la felicidad; cuanto más desees la felicidad, más infeliz serás. Es como la pescadilla que se muerde la cola.

En el zen tienen una frase para eso. Dicen que es como dar latigazos al carro. Si los caballos no andan y le das latigazos al carro, no te servirá de nada. Si te sientes desdichado, cualquier cosa que sueñes, cualquier cosa que proyectes, te producirá más desdicha.

De modo que lo primero que hay que tener en cuenta es no soñar, no proyectar. Lo primero es estar aquí y ahora. Sea lo que fuere, tienes que estar aquí y ahora, y entonces se producirá una revelación formidable.

Esa revelación consiste en que nadie puede ser infeliz en el aquí y el ahora. ¿Te has sentido alguna vez desgraciado en el aquí y el ahora? En este mismo momento... ¿existe alguna posibilidad de que te sientas desgraciado ahora mismo? Si piensas en el día de ayer te puedes sentir desgraciado. Si piensas en el día de mañana puedes sentirte desgraciado. Pero en este mismo momento... en este momento palpitante, vibrante, real... ¿puedes sentirte desgraciado? ¿Sin pasado y sin futuro?

Puedes extraer la infelicidad del pasado, de los recuerdos. Ayer alguien te insultó y aún te sientes herido, y te sientes mal por eso. ¿Por qué? ¿Por qué te pasó eso? ¿Por qué te insultó esa persona? Te has molestado tanto por esa persona, siempre has intentado ayudarla, como un amigo... ¡y va y te insulta! Estás jugando con algo que ya no existe. El ayer se ha ido.

O puedes sentirte mal por el día de mañana. Mañana no tendrás dinero... ¿adonde irás? ¿Qué comerás? Mañana no tendrás dinero... y ahí entra en juego la infelicidad. O viene del día de ayer o del día de mañana, pero nunca del ahora y el aquí. En este mismo momento, ahora, la infelicidad es imposible.

Si has logrado aprender todo esto, puedes ser un Buda. Entonces nadie obstaculizará tu camino. Entonces podrás olvidarte de todos los Freud del mundo, entonces la felicidad no es sólo posible, sino que ya se ha dado. La tienes delante de ti y no te das cuenta porque sigues mirando hacia los lados.

La felicidad está donde tú estés: dondequiera que estés, ahí está la felicidad. Está a tu alrededor, es un fenómeno natural. Es como el aire, como el cielo. La felicidad no es algo que haya que buscar; es la materia misma del universo. La alegría es la materia misma del universo. Pero tienes que mirar lo que está delante de ti, lo inmediato. Si miras hacia los lados, se te escapará.Se te escapa por tu culpa, porque no lo enfocas como es debido.

Pero mata el pasado, no pienses en el futuro e intenta ser desgraciado: no lo conseguirás. No puedes ser desgraciado; seguro que no lo consigues; es algo predecible. No lo conseguirás; por muy diestro que seas en el sufrimiento, por muy entrenado que estés, no puedes crear la desdicha en este mismo momento.
Desear la felicidad te ayuda a mirar a otra parte, y así se te seguirá escapando. La felicidad no es algo que se crea; la felicidad es algo que se ve. Ya está. En este mismo momento puedes ser feliz, tremendamente feliz.


Osho, La felicidad que surge del interior.

martes, 13 de mayo de 2014

Deseo que ...



Para los que conozco hace años y para los que conozco hace minutos, para los que quiero desde siempre y para los que quiero desde ahora.

Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que de no ser así, seas breve en olvidar, y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser feliz.

Te deseo también que tengas amigos, y que sean valientes, fieles, sinceros y hasta algunas veces inconscientes. Pero que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque así es la vida, deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que algunas veces te cuestiones tus certezas. Y entre ellos, haya uno por lo menos que sea justo, para que te haga poner los pies en la tierra.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor, y es necesario que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, para valorar nuestras bendiciones y dar gracias por ello.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen y que te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices. Pero siempre tendrás la oportunidad de llevar una palabra de consuelo.

Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por lo menos una vez al año, pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "esto es mío", sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin, siendo hombre que tengas una buena mujer, y que siendo mujer tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y cuando estén exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recompensar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo nada más que desearte.


Por: Víctor Hugo

Abre Puertas y Ventanas


El amor habló conmigo y me dijo: "Yo soy el todo y la nada. Soy como el viento, y no puedo entrar donde las ventanas y las puertas están cerradas."

Le respondí al amor: "¡Pero yo estoy abierto a ti!".

Y él me dijo: "El Viento está hecho de aire. En tu casa hay aire, pero está todo cerrado. Los muebles se van a llenar de polvo la humedad acabará destruyendo los cuadros y manchando las paredes. Tú seguirás respirando, conocerás una parte de mí, pero yo no soy una parte, yo soy el Todo, y eso tú no lo vas a conocer nunca."

Vi los muebles llenos de polvo, los cuadros pudriéndose a causa de la humedad, no tenía otra alternativa más que abrir las ventanas y las puertas. Al hacerlo, el viento lo barrió todo. Yo quería guardar mis memorias, proteger lo que creía haber conseguido con tanto esfuerzo, pero todo había desaparecido, yo estaba vacío como la estepa.

Y como estaba vacío, el viento que entró trajo cosas nuevas, ruidos que no había oído, gente con la que jamás había hablado. Volví a sentir el mismo entusiasmo de antes porque me había liberado de mi historia personal, había destruido al "acomodador", aquel acontecimiento en nuestras vidas que es el responsable del hecho de que hayamos dejado de progresar. Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa incluso una victoria que no entendemos muy bien, acaba haciendo que nos acobardemos y que no sigamos adelante. El hechicero, en el proceso de crecimiento de sus poderes ocultos, primero tiene que librarse de su "punto acomodador", y para eso tiene que recordar su vida y descubrir dónde está.

Entonces descubrí que era un hombre capaz de bendecir a los demás de la misma manera que los nómadas y los hechiceros de la estepa bendecían a sus semejantes.
Descubrí que era mucho mejor y mucho más capaz de lo que yo mismo pensaba.


Paulo Coelho. -  "El Zair".


Sé Tú Mismo


Mira sólo a los animales, los pájaros, nadie está preocupado, nadie está triste ni frustrado.

No ves un búfalo con ataques de ira. Está perfectamente a gusto masticando el pasto, igual que todos los días...¡Parece casi un iluminado! No tiene tensiones, está en una tremenda armonía con la naturaleza, consigo mismo y con todo tal como es.

Los búfalos no hacen partidos para revolucionar el mundo; para convertir a los búfalos en súper búfalos; para hacer a los búfalos religiosos y virtuosos.  Ningún animal está interesado en las ideas humanas.
Y todos ellos deben estar riendo. ¿Qué es lo que te ha sucedido? ¿Por qué no puedes ser simplemente tú mismo cómo eres? ¿Cuál es la necesidad de ser otro?
Así es que lo primero es la aceptación de ti mismo. En lugar de juzgarte, empieza a celebrarte con todas tus imperfecciones, tus fragilidades, errores, fallas.

No te pidas ser perfecto. Eso es simplemente pedir lo imposible que te hará sentir frustrado. Después de todo, eres un ser humano.


-Osho

viernes, 9 de mayo de 2014

Cadena de Amor

El siguiente vídeo nos muestra que los gestos de amor son contagiosos. Aportemos cada día con nuestro granito de arena para hacer un mundo mejor.


martes, 6 de mayo de 2014

Perdonar No es Reconciliarse


Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
El perdón es una expresión de amor. El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.
Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos esencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidarlos. El perdón no es olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.
No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.
No es minimizar los eventos ocurridos.
No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor. Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos.  No implica eso para nada, el perdón es únicamente para ti y para nadie más. No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y es más, a veces se ponen hasta peor.  

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.  El perdón se debe de realizar “sin expectativas” sin esperar que nada suceda. Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará. 

Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento. Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor. Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el Ego que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.

No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene cómo ser cambiado. Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos. Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.

La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario.

Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas. Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.
Aceptamos que somos aprendices. Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.


Por: Paulo Coelho

viernes, 2 de mayo de 2014

La Verdadera Felicidad - Vídeo

El siguiente vídeo es un comercial Tailandes.
Quiero compartirlo porque nos entrega un valioso mensaje. A través de este, podemos entender qué es la felicidad y cómo encontrarla.


miércoles, 30 de abril de 2014

Eres una Gota en el Océano


Por Osho
Tú eres como una ola en el océano y estás intentando hacer que el océano se acomode a ti.  “El ego siempre está intentando que todo el mundo se acomode a él. Ese es el problema. El hombre que no tiene ego se acomoda al mundo.
El ego intenta que todo se acomode a él; eso es muy infantil, es lo que hacen los niños. El niño quiere que todo se haga instantáneamente; todo lo que él desea debe hacerse inmediatamente. Si desea la luna, hay que dársela inmediatamente, ahora mismo. Ni siquiera puede esperar. El niño quiere que todo y todos se acomoden a él… El ego es el fenómeno más inmaduro: es infantil, inmaduro, no sabe lo que está haciendo.
¿Quién eres tú? ¿Por qué tiene que acomodarse a ti el todo? Tú eres como una ola en el océano y estás intentando hacer que el océano se acomode a ti. Es estúpido. Patéticamente estúpido. El todo no necesita acomodarse a ti. No puede ser; es imposible. Puedes seguir creyéndolo, pero serás un fracasado. El ego siempre es un fracasado, porque pide lo imposible. Napoleones, Hitleres, Alejandros; pregúntales. Al final, son grandes fracasados. Personas ricas; pregúntales, al final. Han acumulado mucho, pero en el fondo sienten el fracaso. Puedes acumular poder de muchas maneras, pero tú serás un fracasado. El ego nunca puede ser un triunfador.
Hagas lo que hagas, madrugues o no, al final todo el mundo muere. Esto es absolutamente cierto respecto al ego: no puedes vencer. Hagas lo que hagas, aunque seas virtuoso o bueno, si esta virtud y bondad está basada en el ego, no puedes vencer, llevas contigo la semilla de la derrota.
Has de estar en armonía con el todo, ir con el todo, con el río. Ni siquiera tienes que nadar. La gente intenta nadar a contracorriente, y acaban derrotados. Ni siquiera nades. ¿Acaso no puedes flotar? ¿No puedes dejar que el río te lleve? Deja que te lleve. Tú sólo déjate llevar por él; relájate con el río o la vida y deja que te lleve. Llega al océano, no tienes que preocuparte”.

miércoles, 23 de abril de 2014

Necesidad de Aprobación



Por: Osho
“Hay que darse cuenta de lo estúpido que es buscar la aprobación y la aceptación de los demás. No es una cuestión de solucionarlo. Hay que ver lo ridículo que es, entonces desaparece. No se soluciona. Las enfermedades no hay que solucionarlas; desaparecen. Simplemente intenta ver su estupidez.
Todo el mundo es egoísta. Es difícil ver que tú estás en la misma barca. Eres capaz de ver a todos los demás en la misma barca. Simplemente fíjate en esto; que todo el mundo en profunda ignorancia sigue siendo un egoísta, sigue pensando en términos de ego. Nadie está en el mundo para satisfacer tu ego; cada uno está intentando satisfacer el suyo propio. ¿Quién tiene tiempo de satisfacer tu ego? Y si, a veces, alguien satisface tu ego, lo debe estar haciendo como medio para satisfacer el suyo.
Básicamente, cada uno está interesado en sí mismo. Al igual que tú estás interesado en ti mismo, los demás están interesados en sí mismos. Sólo sé consciente de esto.
Todo el mundo está intentando competir; y en esta competición y en esta carrera egoísta y ambiciosa se destruye todo lo bello. Se destruye toda una vida maravillosa que podía haber florecido y ser una cima de existencia: como Buda, como Jesús, como Krishna. Pero cada uno le está pidiendo a los demás, le está rogando: ¡Dame tu aprobación! Di algo que me haga sentir bien. De ahí que los halagos funcionen. Por tanto, cualquiera te puede engañar sólo con adularte…
En una ciudad ocurrió lo siguiente: La nueva novia volvió a su pueblo después de haberse escapado para casarse. Ya me imagino que mi fuga sería aquí la comidilla de todo el vecindario durante nueve días, comentó al único policía del pueblo.
Lo habría sido – contestó, si esa misma noche no se hubiera vuelto loco el perro de los Martínez.
La gente no hace más que perder el tiempo, la vida y la energía. ¡No hace falta! De hecho, eres perfecto tal como eres. No hay que añadirte nada. Dios nunca crea nada imperfecto.
Hay quien pide dinero, hay quien pide pan, hay quien pide aprobación. Todos ellos son mendigos. No pidas. Al pedir, te perderás mucho de lo que ya tienes a tu disposición. En ves de pedir, mira. Mira dentro de ti mismo y descubrirás allí al emperador de los emperadores. ¡Empieza a disfrutarlo, empieza a vivirlo!…”


lunes, 21 de abril de 2014

Desiderata



Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible, vive en buenos términos con todas las personas, enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos, se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos, pero no te cierres a la virtud que hay en ella; mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo. En especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor; porque medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaires las cosas de juventud. Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina. Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, se benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo, no menos que las plantas y las estrellas; y tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios, cualquiera sea tu modo de concebirlo y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta, que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso. Esfuérzate por ser feliz.
Por Max Ehrmann

miércoles, 16 de abril de 2014

Oración de Amor y Sanación

                       

Señor dame la habilidad de perdonarme por mis errores y mis caídas. 
Valor para corregir lo que puede ser corregido y serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar. 
Dame el coraje para empezar de nuevo, pero esta vez con más sabiduría. 

Enséñame a aceptarme y a quererme tal como soy así como tú me aceptas y me amas. 
Ayúdame a ver la belleza que hay en mí y a valorarme de la misma forma que me gustaría que los demás me valoraran.
Muéstrame el camino en mi interior que me lleva hasta ti, no permitas que la tristeza obscurezca mi alma, más bien ilumíname siempre con tu presencia y no dejes que me aparte de ti jamás.
Amen.
* Por: Marcela Allen     

miércoles, 9 de abril de 2014

Tao Te Ching - Lao Tzu - Capitulo 11





Treinta radios convergen en el centro de una rueda,
pero es el agujero central lo que permite que se mueva.
Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
pero es el vacío interno lo que contiene aquello que vertemos.
Fijamos estacas para construir los muros de una casa,
pero es el espacio interior lo que habitamos.
Trabajamos con el "Ser",

pero el “no-ser” es lo que usamos.



“Tao Te Ching” por Lao Tzu

Capítulo N 11

Tao Te Ching - Lao Tze - Capitulo 10





Llevar cuerpo y alma y abrazar la totalidad,
¿Se puede evitar la separación?
Asistir totalmente y convertirse flexible,
¿Se puede ser como un bebé recién nacido?
Lavando y limpiando la visión original.
¿Se puede estar sin mancha?
Amar a todos los hombres y gobernar el país,
¿Se puede sin inteligencia?
Abrir y cerrar las puertas del cielo,
¿Se puede jugar el papel de una mujer?
Entendiendo y estando  abierto a todas las cosas,
Dando a luz y nutriendo,
Teniendo pero no poseyendo,
Trabajando pero no teniendo el crédito,
Liderando pero no dominado
¡He aquí la verdadera Virtud!




“Tao Te Ching” por Lao Tzu
Capítulo N 10

Primero Aprende a Estar Solo


Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo. Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien.
Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño. Nace un niño. Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar.
Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura. Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella.
Osho

martes, 8 de abril de 2014

No Estás Deprimido, Estás Distraído


De Facundo Cabral
No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que te puebla, tienes corazón, cerebro, alma y espíritu, entonces como puedes sentirte pobre y desdichado. Distraído de la vida que te rodea delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco…  algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90, por sólo citar dos casos conocidos.
No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada.  Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas… te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.
De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones y la vida es dinámica por eso está en constante movimiento. Por eso sólo debes estar atento al presente. Por eso mi madre decía: “Yo me encargo del presente, el futuro es asunto de Dios”, por eso Jesús decía: “El mañana no interesa, el traerá nueva experiencia, a cada día le basta con su propio afán”.
No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte, hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michel Ángelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que en la pobreza está más cerca el amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados.
No encuentras la felicidad y es tan fácil, solo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza que está condicionada por la memoria y complica todo con cosas viejas, con órdenes del pasado, con prejuicios que enferman, que encadenan. La cabeza que divide, es decir empobrece, la cabeza que no acepta que la vida es como es, no como debería ser.
Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente.
No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.
Dios te puso un ser humano a cargo y eres Tú. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús “amaras al prójimo como a ti mismo.
Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición no algo que te llegara de afuera. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.
Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino Chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños y los cigarros de Chateaux Davidoff’s, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mahler, Brahms, Ravel, Debussy, Mozart, Chopin, Beethoven; Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Cezanne, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.
Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te liberas del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)…y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.
No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.
Da sin medidas y te darán sin medidas. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.
El bien se alimenta de sí mismo, el mal se destruye a sí mismo. Si los malos supieran que buen negocio es ser bueno, serian buenos aunque sea por negocio.
No estás deprimido, estás distraído. Si escucharas al otro, al que llevas dentro, sabrías todo. En todo encontrarías algo para ti, entonces te elevarías constantemente y ya no habría confusión sino matices y en esa serenidad no buscarías nada, entonces encontrarías todo y estando en el presente dirías y harías lo que hay que  decir y hacer a cada momento natural y graciosamente, sin esfuerzo, lo que haría que tu relación con los demás fuera plena y al crecer en el amor serias más creativo, sin límites ni condiciones.
La ignorancia nos hace sentir encerrados y mortales, es decir que nos encerramos y nos limitamos solos.
El miedo nos distrae del amor, que es sabio y valiente porque sabe que no hay límites. No estas deprimido, estas distraído de las maravillas que suceden alrededor tuyo, desde nacimientos a cosechas, desde revoluciones a conciertos, desde campeonatos de football a viajes interplanetarios.
No estas deprimido por algo que pasó, sino distraído del todo, que es… ahora mismo.

Bendición Celta


Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano. Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado. Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan. Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees.
Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad.
Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.
Antigua Bendición Celta

martes, 1 de abril de 2014

Aceptación Total


“Durante tan sólo veinticuatro horas, prueba lo siguiente: aceptación total; suceda lo que suceda. Si alguien te insulta, acéptalo, no reacciones y observa lo que ocurre. De repente notarás que fluye en tu interior una energía que nunca antes habías notado.
Cuando te sientes débil y alguien te insulta, te molestas y empiezas a pensar de qué manera tomarás venganza; esa persona te ha atrapado y, en adelante, no harás otra cosa que darle vueltas y más vueltas. Durante días, noches e incluso años, no podrás dormir y tendrás pesadillas. Hay gente capaz de desperdiciar toda su vida por una nimiedad insignificante, como que alguien le haya insultado.
Basta con volver la vista hacia tu pasado para recordar unas cuantas cosas. Cuando eras un chiquillo, el maestro te llamó idiota en clase y todavía lo recuerdas con rencor. Tu padre dijo algo, pero tus padres lo han olvidado y no logran recordarlo ni aunque tú se lo recuerdes. Tu madre te lanzó determinada mirada y desde entonces te ha acompañado la herida, que sigue abierta, en carne viva, y explotarás con sólo que alguien la roce.
No dejes que la herida se extienda, no permitas que te esclavice. Busca las raíces; acércate al Todo.
Durante veinticuatro horas –sólo veinticuatro horas– trata de no reaccionar, de no rechazar nada; pase lo que pase. Si alguien te empuja y te derriba, ¡cáete! Luego levántate y vete a casa. No hagas nada al respecto. Si alguien te agrede, inclina la cabeza y acéptalo con gratitud. Vete a casa, no hagas nada; aunque sólo sea durante veinticuatro horas, y experimentarás un arrebato de energía que nunca antes habías conocido: una nueva vitalidad que surge de las raíces, y una vez que la hayas conocido, una vez que la hayas experimentado, tu vida cambiará. Luego te reirás de todas las tonterías que venías haciendo: de todos los rencores, reacciones y venganzas con las que te habías estado destruyendo. Nadie puede destruirte salvo tú; nadie puede salvarte excepto tú.”
Osho