TRADUCCION

martes, 28 de enero de 2014

La Felicidad Proviene de Tu Interior


Como he señalado anteriormente en algunos de mis post, la felicidad se encuentra en nuestro interior. Hoy quisiera mostrarte de forma práctica lo que esto  significa y como puedes comprobarlo por ti mismo diariamente. Lo primero que debes hacer es analizar tú diálogo interno, observar sin juzgar esa conversación que sostienes contigo mismo en tu mente.
Todos tenemos esa conversación interna, y lo puedes percibir porque se refleja en el rostro. Cuando vayas por la calle, o en el bus observa a tu alrededor y por los semblantes sabrás que clase de diálogo están sosteniendo, que están hablando con ellos mismos.
La mayoría de las personas no presta atención a estos monólogos internos, están tan acostumbradas a escuchar ese murmullo en la mente que pasa casi inadvertido, sin embargo si supieras la fuerza, el poder que tiene serías mucho más cuidadoso y comenzarías a hacerte más consciente de él, porque aunque no lo creas este diálogo es el que va creando tu realidad.
Por eso cuando digo que la felicidad está en tu interior, quiero decir que comienza justamente ahí, porque cualquier cosa que escuches dentro de ti te provocará sentimientos ya sea de felicidad o tristeza. Observa por ejemplo cuando haces o dices algo, inmediatamente vendrá esa vocecilla para aplaudirte o juzgarte. Dependiendo de lo que te diga, te puede hacer sentir feliz y orgulloso de ti mismo o al contrario humillado o enojado, es decir estarás dándote felicidad o tristeza porque recuerda que “no son las circunstancias sino lo que te dices a ti mismo sobre ellas lo que te provoca tranquilidad o malestar”.
Pero esa voz no solo habla de ti, también de los demás. ¿En tu mente, cómo te refieres de tus amigos y a las personas que conoces? ¿Piensas en los demás de forma amorosa o constantemente criticas y te burlas en tu interior?
Cuando tienes un diálogo negativo hacia los demás, quizás no este acompañado de alguna emoción en particular, pero lo cierto es que estás sembrando mala semilla en  tu interior, y eso tarde o temprano se reflejará en tu vida. Nunca podrás recoger buen fruto a menos que todo lo que plantes en tu mente sea bueno, generoso y de amor.
Cuida tu mente, cuida tus pensamientos y siempre evita el diálogo interno negativo. Aprende a no seguir pensamientos nocivos, aprende a tratarte con amor y dulzura en toda circunstancia y verás como todo te irá guiando a la felicidad.
Pero no me creas lo que digo sin haberlo puesto a prueba, comienza ahora mismo y evita todo diálogo negativo y verás como las bendiciones comienzan a llegar a tu vida.

Marcela Allen Herrera 

martes, 7 de enero de 2014

Los 3 Miedos más Comunes


No existe ninguna otra cosa que debas temer más, que al miedo mismo. Es un sentimiento paralizador, te inmoviliza, te estanca, no te deja alcanzar tus ideales ni vivir plenamente.
No le des nunca cabida al miedo en tu corazón, ni dejes de hacer algo por su causa. Recuerda que más vale equivocarse en la vida que no haberlo intentado, porque esa duda reinará en tu corazón para siempre… “que habría pasado si me hubiese atrevido a…, si me hubiera arriesgado a… ” -  No sigas recriminándote por todo lo que pudiste haber hecho y que por miedo no hiciste y lánzate de una vez a vivir.
Aprende a identificar y eliminar los tres miedos más comunes y que coartan nuestras vidas: el miedo al que dirán, miedo al rechazo y el miedo a perder.
1. Miedo al qué dirán: Debes entender y aceptar que hay un tipo de personas que les gusta hablar del resto y  lo harán de todas formas, no importa lo que hagas o dejes de hacer, opinarán igual y si no es de ti será de alguien más. Déjalos que digan lo que quieran, que no te importe la opinión de aquellos que fijan su mirada en el resto y no cultivan su interior, déjalos que se entretengan y haz su vida más emocionante “viviendo” la tuya.
2. Miedo al rechazo: Si alguien te rechaza no debes sentirte mal por ello, más bien agradece porque ciertamente no es la persona indicada para ti, no está en tu misma frecuencia y bajo ese punto de vista estarás evitándote un gran dolor de cabeza.  Lo que importa es que lo intentaste, no funcionó pero no te quedas con la duda ni tampoco esperando en vano algo que por ahora no sucederá.  En el mundo hay millones y millones de personas, ahora es tiempo de mirar en otra dirección.
3. Miedo a perder: En el juego de la vida siempre debes apostar por lo que quieres, si te equivocas no sucede nada, vuelves a jugar las cartas. El juego no termina jamás,  tienes infinitas oportunidades de hacer la jugada una y otra vez. Entonces nunca hay nada que perder y muchísimo que ganar porque siempre habrá una lección aprendida, entonces sin importar lo que pase, ganarás en sabiduría.
Recuerda que la vida pasa muy rápido, por eso aprovecha cada instante sin desperdiciar las nuevas experiencias que se pueden presentar y que consideres correctas. Vive de tal manera que cuando mires hacia atrás puedas decir: “Si, he vivido…”
Por : Marcela Allen Herrera 

domingo, 5 de enero de 2014

La Historia de la Madre Teresa de Calcuta


Madre Teresa, cuyo nombre de bautismo era Gonxha Agnes Bojaxhiu, nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, actual Macedonia. Su familia era de origen Albanes.
A los 12 años de edad sintió fuertemente el llamado de Dios. Ella sabía que tenía que ser misionera y repartir el amor de Cristo.
A la edad de 18 años, dejó la casa de sus padres en Skopje y se unió a las Hermanas de Loreto, una comunidad Irlandesa de monjas con misiones en la India. Después de algunos meses de formación en Dublin, fue enviada a la India, donde el 24 de mayo de 1931, hizo los votos iniciales como monja.
Desde 1931 hasta 1948 la Madre Teresa enseñó en la Escuela Secundaria de Santa María en Calcuta, pero el sufrimiento y la pobreza que vio fuera de los muros del convento causó una impresión tan profunda en ella que en 1948 recibió el permiso de sus superiores para salir de la escuela del convento y dedicarse ella misma a trabajar entre los más pobres de los pobres, en los barrios de Calcuta. A pesar de que no tenía fondos, ella dependía de la Divina Providencia, y comenzó una escuela al aire libre para los niños de los suburbios. Pronto se le unieron ayudantes voluntarios, y también llegó el apoyo financiero. Esto hizo posible para ella para extender el alcance de su trabajo.
El 7 de octubre de 1950, la Madre Teresa recibió el permiso de la Santa Sede para iniciar su propia orden, “Las Misioneras de la Caridad”, cuya tarea principal era amar y cuidar a las personas que nadie estaba dispuesto a cuidar. En 1965, la Sociedad se convirtió en una Familia Religiosa Internacional por un decreto del Papa Pablo VI.
Hoy la orden comprende las ramas Activas y Contemplativas de Hermanas y Hermanos en muchos países. En 1963 fueron fundadas la rama Contemplativa de las Hermanas y la rama Activa de los Hermanos. En 1979 se añadió la rama Contemplativa de los Hermanos, y en 1984 se estableció la rama de Sacerdotes.
La Sociedad de los Misioneros se ha extendido por todo el mundo, incluyendo la antigua Unión Soviética y los países de Europa del Este. Proporcionando una ayuda eficaz a los más pobres de los pobres en varios países de Asia, África y América Latina, y se comprometen el trabajo de socorro a raíz de catástrofes naturales, como inundaciones, epidemias y hambrunas, y los refugiados. La orden también tiene casas en América del Norte, Europa y Australia, donde cuidan de los confinados, alcohólicos, personas sin hogar, y los enfermos de SIDA.
Sin embargo, su inspiración no se limitó solamente a aquellos que sentían la vocación a la vida religiosa. Creó también los Colaboradores de Madre Teresa y los Colaboradores Enfermos y Sufrientes, personas de distintas creencias y nacionalidades con los cuales compartió su espíritu de oración, sencillez, sacrificio y su apostolado basado en humildes obras de amor. Este espíritu inspiró posteriormente a los Misioneros de la Caridad Laicos.
En la década de 1990 había más de un millón de Colaboradores en más de 40 países.
El trabajo de la Madre Teresa fue reconocido y aclamado en todo el mundo y recibió varios premios y distinciones, entre ellos el Premio Juan XXIII de la Paz (1971) y el Premio Nehru por su promoción de la paz y el entendimiento (1972) internacional. También recibió el Premio Balzan (1979) y el premio Templeton y Magsaysay.
Toda la vida y el trabajo de Madre Teresa fue un testimonio de la alegría de amar, de la grandeza y de la dignidad de cada persona humana, del valor de las cosas pequeñas hechas con fidelidad y amor, y del valor incomparable de la amistad con Dios.
Durante los últimos años de su vida, a pesar de los cada vez más graves problemas de salud, Madre Teresa continuó dirigiendo su Instituto y respondiendo a las necesidades de los pobres y de la Iglesia.
En 1997 las Hermanas de Madre Teresa contaban casi con 4.000 miembros y se habían establecido en 610 fundaciones en 123 países del mundo.
Sus últimas semanas de vida las pasó en Calcuta, recibiendo a las personas que acudían a visitarla e instruyendo a sus Hermanas.
El 5 de septiembre de 1997, la vida terrena de Madre Teresa llegó a su fin. El Gobierno de India le concedió el honor de celebrar un funeral de estado y su cuerpo fue enterrado en la Casa Madre de las Misioneras de la Caridad. Su tumba se convirtió rápidamente en un lugar de peregrinación y oración para gente de fe y de extracción social diversa (ricos y pobres indistintamente). Madre Teresa nos dejó el ejemplo de una fe sólida, de una esperanza invencible y de una caridad extraordinaria. Su respuesta a la llamada de Jesús, “Ven y sé mi luz”, hizo de ella una Misionera de la Caridad, una “madre para los pobres”, un símbolo de compasión para el mundo y un testigo viviente de la sed de amor de Dios.
Menos de dos años después de su muerte, a causa de lo extendido de la fama de santidad de Madre Teresa y de los favores que se le atribuían, el Papa Juan Pablo II permitió la apertura de su Causa de Canonización. El 20 de diciembre del 2002 el mismo Papa aprobó los decretos sobre la heroicidad de las virtudes y sobre el milagro obtenido por intercesión de Madre Teresa.
Fuente:  www.nobelprize.org “Mother Teresa – Biographical”. Copyright © The Nobel Foundation 1979
Vatican.va & Wikipedia, Mother Teresa
Traducido por Marcela Allen Herrera 

viernes, 3 de enero de 2014

Aprende el Truco de Ser Feliz


“En el análisis final eres tú – siempre tú, el factor decisivo- el que decide lo que te ocurre. Tenlo presente. Esa es la llave. Si eres infeliz, es por tu culpa. Si no estás viviendo correctamente, es por tu culpa. Si no lo estás aprovechando, es por tu culpa. La responsabilidad es completamente tuya. No tengas miedo de asumirla.
Mucha gente teme la responsabilidad porque no ven la otra cara de la moneda. En una cara pone “responsabilidad”, y en la otra pone “libertad”. La responsabilidad es libertad. Si el responsable de tu infelicidad eres tú, quien debe tomar la decisión eres tú. Si disfrutas siendo infeliz, sé infeliz a la enésima potencia, no te preocupes. ¡Disfrútalo! Pero si no lo disfrutas, acaba con ello. Sé tajante.
Yo veo que la gente dice que quiere ser feliz pero ¿qué pueden hacer?, les obligan a ser infelices. Esto es completamente absurdo. Nadie obliga a nadie; nadie puede obligar a nadie a ser infeliz. Una persona que sabe ser feliz, puede ser feliz en cualquier situación. No podrás ponerle en ninguna situación en la que no encuentre un motivo de felicidad. Pero mucha gente ha aprendido el truco de ser infeliz. Y no podrás ponerlos en ninguna situación en la que no encuentren motivos para ser infelices. Uno siempre encuentra lo que quiere encontrar. La vida te ofrece todo tipo de cosas. ¡Tú eliges!
Me contaron esto. Dos hombres estaban en la cárcel. Era una noche de luna llena y los dos se encontraban junto a la ventana de su oscura celda. Se podía ver la luna llena. Uno de ellos miraba la luna, era la estación de las lluvias y frente a la ventana se veía mucha agua y barro. Todo estaba sucio y maloliente.
Ese hombre miraba la luna; el otro miraba el barro. El que miraba el barro se sentía, por supuesto, muy desdichado. Y el que miraba la luna estaba resplandeciente, radiante; su cara reflejaba la luna; sus ojos estaban llenos de belleza. Se había olvidado por completo de que estaba en la cárcel.
Los dos se hallaban frente a la misma ventana, pero habían elegido dos cosas distintas.
Lo que hagas con tu vida depende de ti. Una conciencia iluminada hace que incluso la muerte sea bella. Y una conciencia no iluminada hace que incluso la vida sea horrible.
La pregunta no es cómo convertir lo feo en bello, o cómo convertir el sufrimiento en placer, o cómo convertir la desdicha en felicidad, no. La pregunta es cómo convertir lo inconsciente en consciente, una actitud no iluminada en una actitud iluminada, cómo cambiar el mundo interno de tu ser, cómo alcanzar valores que afirmen la vida y apartarse de los valores destructivos”.

martes, 31 de diciembre de 2013

Los Iguales se Atraen


- Osho

Esta es mi percepción, Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es infeliz.
La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída por la gente feliz; de lo contrario, destruiría su felicidad. Está perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente feliz.
Sólo una persona amorosa – alguien que ya es amoroso – es capaz de encontrar la pareja adecuada.
Los iguales se atraen. Las personas inteligentes se sienten atraídas entre sí; las personas estúpidas se atraen mutuamente. Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí.
No pidas una relación debido a tu soledad, No.  De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella . ¡Y a nadie le gusta ser utilizado!. Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral. Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo.
Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien.
Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño.
Nace un niño. Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura.
Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella.
¿Es posible que dos personas en una relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho es lo que está ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil. Ni siquiera eres capaz de ser bueno contigo mismo. ¿Cómo vas entonces a ser bueno con alguien más? ¡Ni siquiera eres capaz de amarte a ti mismo! ¿Cómo vas a amar a otro? Primero aprende a amarte, aprende a ser bueno contigo mismo.
Tus santos religiosos te han enseñado a no amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo. No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.
En ese florecimiento atraerás a otra flor. Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través del amor conocerás lo divino.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Deja de Crear Problemas


En este preciso momento tú puedes soltar todos tus problemas, porque ellos son tu creación. Da otra mirada a tus problemas: mientras más profundamente los mires, más pequeños se volverán. Sigue mirándolos y de a poco comenzarán a desaparecer. Sigue mirándolos y más tarde encontraras allí un vacío – un hermoso vacío te rodeará.
No hay nada que hacer, nada que ser porque ya es.
La iluminación no es algo que puedes alcanzar, es solo para ser vivida. Cuando digo que alcancé la iluminación, simplemente quiero decir que he decidido vivirla. ¡Ya es suficiente! Y desde entonces he estado viviéndola. Es decidir que ahora ya no estas interesado en crear problemas, eso es todo.  Es decidir que ahora terminaste con ese disparate de crear problemas y buscar soluciones.
Todo ese disparate es un juego que estás jugando contigo mismo: tú te  escondes y tú te buscas, eres las dos partes. ¡Y tú lo sabes! Por eso cuando lo digo sonríes, te ríes. No estoy diciendo nada ridículo, tú lo entiendes. Te estas riendo de ti mismo.
Solo mírate riendo, solo mira tu propia sonrisa, tú lo entiendes. Debe ser porque es tu juego: te escondes y esperas por ti mismo, que seas capaz de encontrarte.
Tú te puedes encontrar ahora mismo porque eres tú quien se está escondiendo. Esa es la razón porque los maestros Zen siguen golpeando. Cuando alguien viene y dice: Me gustaría ser como Buddha”, los maestros se enojan mucho. Porque están pidiendo una tontería, ellos son Buddha. Si Buddha viene a mí y me pregunta cómo ser Buddha, ¿que se supone debo hacer? Golpear su cabeza. A quien crees que estas engañando? Tú eres Buddha.
No te hagas problemas innecesarios. Y el entendimiento aparecerá en ti, pero si miras como hacer el problema más y más grande, lo harás girar y ayudarás a que la rueda se mueva más y más y más rápido. De pronto estarás en la cima de tu miseria y necesitando de la compasión de todo el mundo.
Tú eres un excelente creador de problemas. Solo entiende esto y los problemas desaparecerán. Estas en perfecta condición, naciste perfecto, ese es todo el mensaje. Naciste perfecto, la perfección es tu naturaleza interior.  Solo debes vivirla, decidirte a vivirla. Pero si no la alimentas el juego puede continuar, pero no preguntes por qué. Tú lo sabes. El porque es simple: el ego no puede existir en el vacío, necesita algo contra que luchar. Aunque sea con un fantasma de tu imaginación, pero necesita luchar con alguien. El Ego existe solo en el conflicto, el ego no es una entidad es una tensión.
Donde quiera que haya conflicto, surge la tensión y existe el ego. Cuando no hay conflicto la tensión desaparece y el ego desaparece. El ego no es una cosa, es solo una tensión. Y por supuesto nadie quiere pequeñas tensiones, todos quieren grandes tensiones. Si tus propios problemas no son suficientes, comienzas a pensar sobre la humanidad y el mundo y el futuro…socialismo, comunismo y todas esas tonterías.  Empiezas a pensar en eso como si el mundo entero dependiera de tu consejo. Después piensas, ¿Qué ira a pasar en Israel? ¿Qué ira a pasar en África? Y sigues con tus  especulaciones y creando problemas.
La gente se vuelve muy ansiosa, no pueden dormir porque hay cierta guerra que viene.  Se vuelven muy ansiosos. Su propia vida es tan común que tendrán que llegar a lo extraordinario por alguna otra fuente. La nación está en crisis por lo que se identifican con la nación. La cultura está en dificultades, la sociedad está en crisis – ahora hay grandes problemas y te identificas. Eres un hindú y la cultura hindú se encuentra en dificultades, eres cristiano y la Iglesia está en crisis. El mundo entero está en juego. Ahora, eres grande a través de tu problema.
El Ego necesita algunos problemas. Si entiendes esto, en el solo entendimiento las montañas se convierten en granos de arena de nuevo, y entonces los granos de arena también desaparecerán. De repente hay vacío, puro vacío a tu alrededor. Esto es de lo que se trata la iluminación- una comprensión profunda de que no existe ningún problema.
Después sin ningún problema que resolver, ¿qué harás? Inmediatamente comienzas a vivir. Comerás, dormirás, amarás, cantarás,  bailarás – ¿qué más hay por hacer? Te has convertido en un Dios que ha empezado a vivir.
Osho, Joy: The Happiness that comes from within.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Zona de Confort

Si miras hacia atrás y recuerdas como era tu vida hace cinco años ¿cómo está en relación a tu presente? ¿Ha cambiado completamente, han cambiado algunas cosas o no ha cambiado nada? ¿Qué hacías en ese entonces, cuál era tu trabajo, cómo estaba tu vida emocional, cuáles eran tus sueños?  Piensa un momento, porque si notas que tu vida sigue exactamente igual que hace cinco  años atrás, es probable que estés estancado en tu zona de confort.
La zona de confort son aquellas situaciones que nos son familiares y en las cuales de alguna forma nos sentimos seguros y protegidos porque allí no hay sorpresas ni mayores preocupaciones. Es una zona que conoces, manejas y controlas completamente.  Para que puedas identificarlas más claramente pondré algunos casos:
1. Estas en un trabajo que no te gusta pero pasan los años y tú sigues en la misma empresa, haciendo lo mismo. “Hoy en día esta difícil encontrar trabajo, así es que mejor me lo aguanto” – te dices a ti mismo. Y así con ese conformismo vas viendo cómo pasan los años por el lado tuyo. Esa es una zona de confort, es más fácil “conformarse” con un trabajo que no te gusta que aventurar en uno nuevo, miedo a lo desconocido, a lo incierto. “Prefiero mi zona de confort”.
2. Sabes que tienes unos kilitos de más y que debieras perder peso, pero es más fácil sentarse a comer un trozo de pizza que ir al gimnasio, salir a correr y privarse de algunas comidas. “Prefiero mi zona de confort”
3. Tu relación de pareja se ha vuelto conflictiva y ya no eres feliz allí, pero te conformas. Continuar con la relación, es más fácil que vivir el proceso del término y aprender a estar solo. “Prefiero mi zona de confort”.
4. Mis fines de semana los paso en mi casa, apago el teléfono para que nadie me moleste, compro algo rico para comer y veo películas toda la tarde. Estoy seguro en casa, tranquilo, nadie me molesta. “Prefiero mi zona de confort”. Es verdad, nadie te molesta pero tampoco estás teniendo nuevas experiencias, no estas viviendo.
La vida es muy corta como para quedarse sentado en un sillón a mirar por la ventana como pasan los días. Es necesario sacudir esa modorra y darle vida a la vida.  Debes explorar, aprender, conocer nuevas cosas. Estudia algo nuevo, aprende un nuevo idioma, si te es posible viaja y conoce otras culturas, gente nueva. Llama a tus amigos y sale, la vida está allá afuera.
Dejar la zona de confort no es fácil porque requiere de algún esfuerzo, requiere que “hagas algo” y lo primero es renunciar a la comodidad, a lo conocido. Pero debes saber que cada vez que salgas de tu zona de confort, esta se irá ampliando. Por ejemplo, digamos que diariamente vas al gimnasio a hacer pesas y eres capaz de levantar 20 kg, esto no te requiere mayor esfuerzo, te resulta cómodo y fácil hacerlo. Un día decides levantar 35 kg, al principio te será difícil pero al cabo de unas semanas de práctica te será tan sencillo como levantar los 20 kg iniciales. Podemos decir que tu zona de confort se habrá ampliado a los 35 kg. Así pasa con todas las situaciones de la vida, cada vez que sales de tu zona de confort, esta se amplia y te vas sintiendo más a gusto y confiado frente a nuevas circunstancias, el mundo comienza a ser más pequeño y van desapareciendo los límites que detienen tu avance.
Piensa si tu vida fuera una película, ¿cuantos quisieran verla? ¿Qué es lo que el público vería? Desde hoy comienza a hacer la mejor película, donde haya risas, aventuras que contar, sueños realizados, emociones, adrenalina.
Comienza por buscar tu sueño, ¿Qué es lo que realmente te gustaría hacer o conseguir?  Piensa cuáles son tus dones, tus talentos.  Todos tenemos una misión en la vida y para ello Dios nos dio un talento, un don especial, busca el tuyo, busca algo que te motive y sigue aquel sueño, no lo ocultes con la rutina, síguelo con fe, lucha por él, cree en ti y hazlo realidad.
Por último imagina cómo quieres que sea tu vida en cinco años más, dónde quieres estar.  Escribe tus sueños y ponle una fecha para realizarlos.  Ahora levántate, sale de tu zona de confort y ¡a luchar por ellos!
 :)
Por Marcela Allen Herrera 

jueves, 5 de diciembre de 2013

La Depresión Proviene de una Baja Frecuencia Vibracional


Las frecuencias vibracionales podrían definirse como el movimiento interno que tiene cada ser y las cuales pueden  ser altas o bajas dependiendo de cómo nos sentimos.
Los sentimientos de alegría, dicha, satisfacción, amor, tienen una alta frecuencia vibracional, mientras que los sentimientos de tristeza, celos, apatía, pesimismo, tienen una frecuencia vibracional baja y es aquí donde se originan los problemas, las enfermedades y también las depresiones.
La mejor manera de controlar las frecuencias que estamos emitiendo, es hacernos conscientes de nuestros pensamientos. Si nuestros pensamientos son negativos nuestras frecuencias se harán mas lentas, bajarán, por el contrario si tenemos pensamientos positivos, se elevarán.
Es importante que comprendas que todo pensamiento vibra, es decir emite una señal y que atraerá de regreso algo que coincida con esa señal, es decir atraerá otras semejantes.
Es por esta razón que las mismas circunstancias pueden ocasionar distintos acontecimientos dependiendo de las frecuencias que emitas;  veamos un ejemplo para clarificar:  Imagina que sales de tu departamento y vas a tomar el elevador, al acercarte ves un letrero que dice “Fuera de Servicio”, si esta situación te provoca enojo y frustración tus frecuencias vibracionales se harán mas lentas.  Bajas las escaleras a regañadientes, con el apuro, tropiezas y caes, lo cual hace aumentar el sentimiento de enojo. Luego, al salir a la calle a tomar el autobús, te das cuenta éste que ya pasó, esto originará que llegues atrasado al trabajo y probablemente tu jefe te regañe por ello, de esta forma el sentimiento de enojo y frustración irá aumentando e irás atrayendo más situaciones que mantengan ese sentimiento.
Ahora veamos la misma situación pero enfrentada con una alta frecuencia vibracional: Vas a tomar el elevador y ves el letrero que dice “Fuera de Servicio” esta situación no te molesta en lo absoluto sino por el contrario, piensas: – “que bien, me servirá para hacer un poco de ejercicio y perder unos gramos”-  buscas la música que te gusta, te pones los audífonos y  feliz y sonriente bajas las escaleras, al ritmo de la música sientes que se te hace muy fácil.  Al salir del edificio te encuentras con un compañero de trabajo que justo iba pasando por ahí en su automóvil y ofrece llevarte, – te sientes feliz y agradecido porque el universo te ayudó a hacer ejercicio y además te envió un chofer a tu casa. Con esa actitud y tus elevadas frecuencias, iras atrayendo más situaciones que te ayuden a mantener ese sentimiento de felicidad.
Como ves, el mismo acontecimiento, dos resultados completamente opuestos, debido simplemente a nuestros pensamientos y las vibraciones que estamos emitiendo y que atraen semejantes. Los sentimientos negativos atraerán situaciones negativas, los sentimientos positivos atraerán acontecimientos positivos.
Por esta razón debemos estar siempre conscientes de las vibraciones que estamos emitiendo, ya que de ello dependerá lo que ocurra en nuestro futuro, tanto inmediato como a largo plazo.
Recuerda y ten presente siempre que “en los niveles más bajos de energía es donde  se originan los problemas, las enfermedades y las depresiones, mientras que los niveles más altos de energías son aquellos que crean abundancia, felicidad y armonía, es donde nos sentimos en comunión con Dios, la dicha perfecta”.
¿De qué manera podemos elevar nuestras frecuencias ?
Si te sientes triste o estás pasando por una depresión, los siguientes consejos te ayudarán a elevar tus frecuencias y conectarte nuevamente con la alegria y la felicidad:
1. Dios en el corazón. El primer y más importante paso para elevar nuestras frecuencias es conectarse con Dios ya sea mediante la oración y/o la meditación.  Dios es amor y la más alta energía que existe en el universo, por tanto rezar, meditar o simplemente pensar en Él nos hará sentirnos en paz, en armonía e inmediatamente se elevarán nuestras frecuencias.
2. Agradecimiento. Cuando te sientas triste, piensa en todas las cosas hermosas que hay en tu vida, pero comienza por lo más general, por ejemplo, dando gracias por estar vivo, por las cosas hermosas que ves a tu alrededor, los árboles, las flores, los pájaros, gracias porque puedes mirar todo aquello, porque puedes caminar, correr, porque puedes escuchar y  hablar, por las personas que te aman, porque tienes un techo donde vivir, etc.
3. Vive siempre en el eterno presente. Enfócate solo en el momento presente y evita todos los recuerdos tristes o pensar en un futuro que te haga sentir intranquilo, no pongas en tu mente pensamientos que te hagan sufrir, ni te enfoques en las cosas negativas, pone siempre tu atención solo en lo bueno. Recuerda siempre que donde pones tu atención aumenta, donde no pones tu atención desaparece. ¿Quieres que tus problemas desaparezcan? No pienses en ellos, ¿quieres que tu vida sea feliz? Enfócate en las cosas que te den alegría.
4. Vigila tus pensamientos. Piensa en las cosas que te gustan. Piensa en algo que desearías tener o un sueño que quisieras alcanzar, quizás un nuevo trabajo, encontrar a tu alma gemela, mejorar tus finanzas, cambiarte de casa, en fin sea cual sea tu sueño imagina que ya lo tienes. Sueña, sueña en grande y sin límites, pone en tu mente la versión más grande que tengas de ti mismo, piénsalo hasta que te haga sonreír. Solo imagínate feliz, ¡inmensamente feliz!
4. Ten Fe. Recuerda que la Fe mueve montañas, por tanto deja de pensar que tú debes resolver los problemas, solo déjalo en manos de Dios. Vive de manera libre, despreocupada, no lleves tu mente a los problemas, solo confía en que todo está bien y siempre lo estará porque la dicha y la felicidad es nuestro estado natural.
5. Haz aquello que te gusta, cantar, pintar, escribir, cocinar, arreglar el jardín. Busca un  hobby y practícalo frecuentemente.
9. Lee libros que te hagan crecer espiritualmente y evita las películas que te hagan sentir triste, si tienes penas de amor, no veas películas románticas con trágicos desenlaces, en lugar de eso, elije una comedia divertida, de humor, elije siempre la risa al llanto.
10. Ejercicio. Realizar ejercicio te ayuda a liberar el estrés, a la vez que tu mente se mantiene activa y ocupada. Puedes caminar, correr, realizar yoga o cualquier actividad física que te guste.
11.  Escucha tu música favorita. Si te es posible graba un CD con alguna música que te haga sentir alegre, te motive o si prefieres con tu música clásica preferida para que te haga sentir relajado.
En definitiva, haz todo lo que tengas a tu alcance para hacerte feliz, haz de esta tu tarea diaria, tu principal objetivo, de esta forma el universo responderá a esa felicidad dándote más y más de ello.  Recuerda que “tienes un ser humano a cargo y eres tú mismo, a ti debes hacerte feliz… inmensamente feliz…”
Por Marcela Allen Herrera 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Cómo Superar la Timidez


La timidez se define como el sentimiento de incomodidad o temor que se experimenta al estar frente a otras personas, especialmente si son desconocidos o en circunstancias nuevas.
El ser tímido limita, restringe, no deja ser libre ni te deja mostrar quien realmente eres. Hay personas que en su casa son alegres, divertidas, les gusta conversar pero frente a extraños se cierran, se vuelven callados, apagados. Dejan de ser quienes son porque se sienten incómodos en ambientes poco familiares o en grupos grandes de personas. Los nervios les traicionan, las manos les tiemblan, se sienten sudorosos y si alguien les habla, su cara se pone roja.
¿Cómo se pueden eliminar todos esos síntomas y dejar que aparezca tu verdadero Yo? A continuación te daré algunos tips que espero te puedan ayudar:
1. No eres el centro de las miradas.  Las personas tímidas suelen tener la  idea que todos están mirando lo que dicen o hacen. Si sientes que están todos observando como hablas, como caminas, como actúas te pondrás nervioso creyéndote el centro de las miradas y dejarás de actuar en forma natural, cuando la verdad es que muy pocos están realmente pendiente de ti.  Entonces el primer paso es hacerte consciente que la gente no está interesada solo en ti, todos tienes otras cosas por las cuales preocuparse y para ellos tú no eres el único actor en escena. Relájate, nadie te está mirando.
2. Deja de preocuparte de la opinión de los demás. Una de las razones por las que te pones nervioso cuando te sientes observado, es porque te preocupas demasiado de lo que los demás van a pensar de ti. Y ¡qué importa lo que piensen! Olvídate de la opinión ajena, solo se tú mismo. Piensa que no importa lo que digas o hagas, siempre habrá a quienes les gustes y a quienes no, recuerda que nadie es monedita de oro, entonces libérate de una vez de la  opinión ajena y habrás eliminado la mitad de tus miedos. La opinión de los demás no importa, lo que importa es lo que tú opinas de ti mismo.
3. Enfócate en el entorno. Evita estar continuamente observando cada minúscula reacción que tienes. Que si tus manos comienzan a temblar o si te estás poniendo colorado, o si estás sudando, etc. Esta excesiva atención hacia ti mismo, hace que te sientas incómodo y te pones más nervioso.  Olvida lo que te pasa y enfócate en otra cosa, pone tu atención en el entorno, en lo que hay alrededor, observa a las demás personas como se comportan. Solo déjate llevar por el momento y disfruta.
4. Levanta tu autoestima. Eres un ser único, especial, aprende a amarte y siéntete orgulloso de ser como eres. (Te sugiero que leas el artículo “Como elevar tu autoestima”, este es un punto muy importante)
5. Cuando estés enfrentado a personas o situaciones nuevas o simplemente te sientas tenso, nervioso, prueba esta técnica de respiración que es infalible. Expira todo el aire que tienes, deja que tus pulmones se vacíen completamente, bota, libera, expulsa todo el aire y luego inspira profundamente y llena tus pulmones con nuevo aire, nueva energía. Realiza esta expiración – inspiración 5 veces seguidas y verás como todo cambia. Te sentirás una persona nueva, con un nuevo impulso en tu corazón. Este ejercicio es excelente si tienes que hablar en público o te ves enfrentado a situaciones que te ponen muy nervioso.
6. Cambia tu chat mental. Presta mucha atención a lo que te dices a ti mismo, si comienzas a criticarte sobre cómo estas actuando o a decirte cosas como: “me estoy poniendo rojo y todos me están mirando” “que vergüenza, parezco un tonto” “seguro se reirán de mí”, etc. inmediatamente repite mentalmente esta frase: “Me siento relajado y confiado, estoy feliz de estar aquí”.  Recuerda repetirla cada vez que tu chat mental sea negativo.
7. Luz, cámara… actitud. Te gustaría mostrarte más confiado y seguro frente de los demás, entonces comienza por cambiar tu actitud. Piensa que eres un actor interpretando un personaje. Levanta tu cabeza, mira a los ojos y ten siempre una sonrisa. Cuando alguien te hable se amable, gentil y procura mostrar una actitud relajada. No importa si tu corazón late a mil, solo muéstrate tranquilo, eres un actor no lo olvides. Imagina que estás en tu casa, sé espontáneo tal como eres cuando estás allí y cuando hables no utilices palabras rebuscadas, simplemente usa un lenguaje trivial y amigable.
Al principio quizás todo esto te resulte un esfuerzo, pero mientras más lo practiques más sencillo te resultará porque irás adquiriendo cada vez más confianza y seguridad en ti.  Así es que imponte desafíos y practica cada día ser sociable. La práctica hace al maestro.
¡Muy Buena suerte!
Por Marcela Allen

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Cómo Elevar la Autoestima


Existe un tipo de violencia que causa mucho dolor y deja heridas profundas, es la Violencia Emocional. Esta se define como, “El uso de palabras que deterioran la imagen y el valor de una persona, destruyendo los sentimientos y la autoestima del otro”.
Quizás sin darte cuenta, tú estés siendo victima de violencia emocional, escuchando continuamente palabras hirientes que bajan tu autoestima y quien te las dice eres tú mismo. Así es, ese es el chat mental que muchas personas sostienen en su interior, del cual no son conscientes y que han escuchado durante años.
Piensa por un momento ¿qué te dices cuando te miras al espejo o cuando estás enojado o triste o te ves enfrentado a situaciones difíciles? Escuchas palabras como: “Que bien me veo hoy” “Llegaré lejos porque soy el mejor”, “Es solo una caída, pero saldré adelante” o más bien escuchas: “Nada me sale bien” “Todo me va mal” “No sirvo para nada” “Estoy horrible” “¿Quién va querer estar con alguien como yo?” Escucha tu dialogo interior y hazte consiente de el siempre porque recuerda, tiene directa relación con tu autoestima.
Quizás al leer esto algunos piensen – “Mi autoestima esta perfecta, yo no tengo ese problema”. La mejor forma de saberlo es mirar a tu alrededor y chequear tu vida. ¿Cómo es tu relación de pareja? ¿Te sientes amado y valorado o por el contrario sientes que no te aman lo suficiente y muchas veces aguantas  situaciones que en el fondo te hieren? ¿Cómo es tu trabajo? ¿Estás en una posición que te agrada o te sientes pasado a llevar, atropellado, víctima de situaciones injustas? ¿Cómo es tu vida social? ¿Cuentas  con amigos que respetan tus gustos y tus ideas o a pesar de no estar de acuerdo con ellos muchas veces terminas “bailando el ritmo de su canción”?
Cuando tu autoestima es baja, se crea un patrón mental que te hace pensar que “no eres lo suficientemente bueno”  por tanto “no mereces nada bueno” y eso es lo que hace que atraigas a tu vida situaciones injustas y desagradables que se ajustan a ese patrón.
Puede que exista una razón específica para tu baja autoestima.  Por eso es importante buscar en tu interior y analizar, quizás en algún momento de tu vida se creó una idea equivocada que fue echando sus raíces y se mantiene oculta hasta el día de hoy. Las situaciones pudieron ser muchas, quizás cuando niño alguien se burlaba continuamente de ti o en tu adolescencia no te sentías lo suficientemente atractivo, lo suficientemente fuerte, lo suficientemente inteligente  o cualquier otro concepto erróneo. Posiblemente sientas que esa idea no tenga ninguna importancia hoy, pero lo cierto es que sigue en tu interior y ha estado opacándote y haciéndote sentir inseguro. Para poder recobrar la confianza, es necesario que encuentres ese concepto y lo elimines para siempre.
Lo primero que debes hacer es aceptarte tal cual eres, así con tus defectos y virtudes, tal como estás. Eres un ser único, en el mundo no hay nadie como tú. ¿Te das cuenta de lo que eso significa? En miles y millones de personas no hay ni uno solo que sea como tú. ¿Acaso eso no es ser especial? Libérate de las opiniones ajenas, libérate de los conceptos erróneos que están solo en tu mente, libérate de todo aquello que te impide apreciar quien realmente eres.  Eres hermoso, aprende a aceptarte y amarte.
Otro paso fundamental, es estar muy atento a lo que escuchas en tu interior y tomar la firme decisión de pensar y decirte cosas que te ayuden y te hagan sentir bien. Debes tratarte con ternura, con afecto, de la misma forma con que tratas a tus seres más queridos, tus padres, tu hermano(a), esposo(a), a las personas que son importantes en tu vida. Piensa como es tu actitud hacia ellos, los tratas con  cariño, con  compasión, tratas de no herirlos ni con tus palabras ni actitudes porque no quieres que sufran o que se sientan mal, quieres que ellos sean felices y haces lo que sea para conseguirlo. Esa misma debe ser la actitud que tengas contigo mismo porque debes amarte por sobre todo. Cuando te digas algo ofensivo piensa, ¿le dirías eso a alguien a quien amas? entonces no te lo digas a ti. Debes aprender a tratarte con amor, con dulzura, a no herirte nunca, bajo ninguna circunstancia, en ningún momento.
Un ejercicio maravilloso y que tiene resultados increíbles, es el que aparece en el libro “Usted puede sanar su vida” de Louise L Hay.
El ejercicio consiste en que tomes un espejo y digas en voz alta: “Me acepto y me apruebo”. Debes realizar este ejercicio tantas veces como sea necesario, como ella misma sugiere trescientas o cuatrocientas veces al día, debes dejar que la frase “Me acepto y me apruebo” se convierta en un mantra, en algo repites interminablemente, casi sin pausa. Cada vez que tu diálogo interno sea negativo y empieces a herirte con tus palabras, repite “Me acepto y me apruebo”, no le des importancia y solo repite tu mantra.
Durante mucho tiempo has estado diciéndote cosas negativas, por tanto ese parloteo no acabará de la noche a la mañana y es probable que al igual que un niño chiquito que reclama, ponga más resistencia al cambio. Pero debes ser persistente y sin importar lo que escuches en tu interior,  solo repite “Me acepto y me apruebo”. Imagina que las palabras negativas provienen de una habitación obscura y cada vez que tú enciendes la luz se desvanecen. Eso es exactamente lo que harás al repetir tu mantra, ir a encender la luz. Al principio deberás hacerlo muchas veces, ya que se apagará de inmediato, dejando nuevamente todo a obscuras, pero de a poco irá permaneciendo por más tiempo encendida hasta que finalmente ya no se apagará más. En ese momento, con total claridad  podrás ver lo hermoso que eres y habrás borrado por completo aquella falsa idea que te ha acompañado durante años.
“Me acepto y me apruebo, me acepto y me apruebo, me acepto y me apruebo. Pase lo que pase, le digan lo que le digan, le hagan lo que le hagan, sigue repitiéndolo”. – Louise L.Hay.
Cuando aprendas a aceptarte y amarte tu luz comenzará a brillar por donde quiera que vayas, serás un ser más resplandeciente y llegaran a tu vida situaciones que te harán sentir amado, querido, valorado en cada minuto, de la misma forma que tú lo harás contigo. Toda tu vida se volverá color rosa porque tú estarás viviendo la más hermosas historia de amor, “el amor a ti mismo”.
 “Soy hermoso, tal como soy”
 :)
 Por Marcela Allen Herrera 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Podemos Aprender de lo Negativo


Por Paulo Coelho
Gurdjeff fue una de las personalidades más intrigantes del pasado siglo. Su faceta de gran conocedor de la psicología humana permanece, sin embargo, ignorada en nuestros días.
La historia que sigue ocurrió cuando él, ya viviendo en París, creó su famoso instituto para el desarrollo del ser humano.
Las clases estaban siempre bastante concurridas. Pero, entre los alumnos, había un viejo –siempre de mal humor– que no paraba de criticar lo que allí se enseñaba. Decía que Gurdjeff era un charlatán, que sus métodos no tenían base científica, y que el hecho de que él se considerase un “mago” no tenía nada que ver con su verdadera condición. Los alumnos se sentían incómodos con la presencia de aquel viejo, pero a Gurdjeff no parecía importarle.
Cierto día, este viejo abandonó el grupo. Todos se sintieron aliviados, suponiendo que a partir de entonces las clases serían más tranquilas y productivas. Sin embargo, para sorpresa de los alumnos, Gurdjeff se dirigió a la casa del hombre y le pidió que volviera a frecuentar el Instituto. El viejo inicialmente se negó y solo aceptó cuando le fue ofrecido un salario para asistir a las clases.
La historia corrió con rapidez de boca en boca. Los estudiantes, irritados, querían saber cómo era posible que un maestro recompensara a alguien que no había aprendido nada.
-En realidad, yo le estoy pagando para que siga impartiendo sus clases –fue la respuesta.
-¿Cómo? – insistían los alumnos–. ¡Todo lo que él hace va totalmente en contra de lo que usted nos está enseñando!
-Exactamente –comentó Gurdjeff–. Si él no estuviera por aquí, a ustedes les costaría mucho aprender lo que es la rabia, la intolerancia, la impaciencia, la falta de compasión.
Sin embargo, con este viejo sirviendo como ejemplo vivo, mostrando que tales sentimientos convierten la vida de cualquier comunidad en un infierno, el aprendizaje es mucho más rápido. Ustedes me pagan para aprender a vivir en armonía, y yo he contratado a este hombre para ayudar en la enseñanza… por el lado contrario.




viernes, 8 de noviembre de 2013

El Verdadero Amor



Por: Dr.  Wayne Dyer
El amor es una palabra que tiene tantas definiciones como personas hay para definirlo. Prueba ésta a ver cómo te va. “La capacidad y la buena disposición para permitir que los seres queridos sean lo que ellos elijan para sí mismos, sin insistir en que hagan lo que a ti te satisficiera o te gustase”. Puede que ésta sea una definición practicable pero el hecho es que muy pocas personas son capaces de adoptarla para sí mismos. ¿Cómo puede llegarse al punto de poder dejar que los demás sean como quieren y eligen ser sin insistir para que se pongan a la altura de lo que esperas de ellos?
Muy sencillo. Amándote a ti mismo. Sintiendo que eres importante, hermoso y que vales mucho. Cuando hayas reconocido lo que vales y lo bueno que eres no tendrás necesidad de que los demás apoyen y refuercen tu valor y tus valores ajustando su conducta a tus instrucciones. Si estás seguro de ti mismo y tienes confianza en lo que piensas, no querrás ni necesitarás que los demás sean como tú. En primer lugar, tú eres un ser único. Por otro lado eso los privaría de su individualidad, y lo que te gusta en ellos son precisamente esos rasgos que los diferencian y hacen que sean lo que son.
La cosa empieza a armarse. Logras amarte a ti mismo y de pronto eres capaz de amar a los demás, y eres capaz de hacer cosas por los demás al poder dar y hacer cosas para ti mismo primero que nada. Así no tendrás necesidad de artimañas para amar y dar. No lo harás porque esperas retribución o gratitud sino por el auténtico placer que sientes al ser generoso y amante.
Si tu ser no vale nada, o no es amado por ti, entonces es imposible dar.  ¿Cómo puedes dar amor si no vales nada? ¿Qué valor tendría tu amor?
Y si no puedes dar amor, tampoco puedes recibirlo. Después de todo, ¿qué valor puede tener el amor que se le da a una persona que no vale nada? El estar enamorado, el poder dar y recibir, todas esas cosas empiezan con un ser que es capaz de amarse totalmente a sí mismo.
Puedes desafiar todos tus sentimientos de acuerdo a tu habilidad de amarte a ti mismo. Recuerda siempre que en ningún momento y en ninguna circunstancia es más sano odiarse a sí mismo que amarse a sí mismo. Incluso si te has portado de alguna manera que te desagrada, odiarte a ti mismo sólo te llevará a inmovilizarte y a perjudicarte. Y en vez de odiarte a ti mismo, trata de tener sentimientos positivos. Que la equivocación o el error te sirvan de lección; haz el propósito de no repetirlos pero no los asocies con tu autoestima o autovaloración.
He aquí el meollo tanto del amor a uno mismo como a los demás. No confundas nunca tu propio valor (que es un valor dado) con tu comportamiento o con el comportamiento de los demás hacia tu persona. Y, lo repito, no es fácil. Los mensajes que nos manda la sociedad son abrumadores. “Eres un niño malo”, en vez de “Te portaste mal”. “Mamá no te quiere cuando te comportas de esta manera”, en vez de “A mamá no le gusta cómo te portas”. Las conclusiones que sacas de este tipo de mensajes son:  “Ella no me quiere, debo ser un desastre” en vez de “no le gusto a mamá.
No es fácil deshacerse de los hábitos de la niñez. Es muy posible que la imagen de ti mismo se base todavía en las opiniones de los demás. Si bien es cierto que tus primeras ideas respecto a ti mismo las aprendiste de la opinión de los adultos, no es cierto que tengas que cargar con ellas para siempre. Sí, es difícil desligarse de las viejas cadenas y limpiar las heridas abiertas, pero es aún más difícil aferrarse a ellas si uno considera las consecuencias que esto implica. Con un poco de práctica y entrenamiento mental, podrás hacer unas elecciones de amor a ti mismo que te sorprenderán.
¿Quiénes son las personas que aman con facilidad? ¿Son acaso las personas que tienen un comportamiento autodestructivo? No, jamás. ¿Son las que se humillan y se esconden en un rincón? No, por cierto. El volverse eficiente, el lograr dar y recibir amor eficazmente empieza en casa por uno mismo, con el propósito de terminar con los comportamientos emanados de la baja valoración de sí mismo que se han convertido en una costumbre y en una manera de vivir.
Lo primero que tienes que hacer es destruir el mito de que se tiene un solo concepto de sí mismo y que éste es positivo o negativo permanentemente. Se tienen muchas imágenes de sí mismo y éstas varían de un momento a otro. Si te preguntaran “¿Te gustas a ti mismo?”, podría ser que contestaras con un “No” colectivo después de amontonar todos tus pensamientos negativos sobre ti mismo. El romper las áreas de lo que no te gusta para catalogarlas en zonas específicas, logrará dirigir tus esfuerzos hacia unas metas definitivas. Tienes diversas opiniones respecto a ti mismo, desde un punto de vista físico, intelectual, social o emocional.
Tienes tu propia opinión respecto a tu talento para la música, el deporte, el arte, las tareas mecánicas, la literatura y demás. Tus autorretratos son tan numerosos como lo son tus actividades, y a través de todos estos comportamientos siempre estás TÚ, la persona que aceptas o rechazas. Tu autoestima, esa sombra amable siempre presente, tu consejera para tu felicidad personal y para el dominio de ti mismo no debe estar en relación directa con tu autovaloración. Tú existes. Tú eres un ser humano. Eso es todo lo que necesitas.
Tú eres quien determina lo que vales sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Y tu propio valor que es un hecho en sí no tiene nada que ver con tu comportamiento ni con tus sentimientos. Puede ser que no te guste como te has portado en un momento dado, pero eso nada tiene que ver con tu autovaloración. Tú puedes escoger el ser valioso para contigo mismo para siempre, y de ahí emprender la tarea de elaborar tus imágenes de ti mismo.
Extraído del libro “Tus Zonas Erróneas”